Recordando a Sergio Molina, de la irrelevancia en el Albacete a ser protagonista en el Andorra

Escrito por: Rafa Gil

jueves, 05.05.2022

Quizás no te acuerdes de él, y no es para menos. Su nombre es Sergio y se apellida Molina Beloqui. Aterrizó en el Albacete en el último día de la ventana del mercado de invierno de la temporada 2016-17. Era un futbolista muy joven que había pasado por la cantera del Real Madrid, posteriormente estuvo un tiempo en Inglaterra concretamente en las filas del Stoke City. De esta manera, el Alba le otorgó la oportunidad para que el jugador madrileño regresara a casa. El director deportivo de la época, el conquense Víctor Moreno, se deshacía en elogios de un Sergio Molina que apenas jugó en tierras manchegas:

«Sergio Molina Beloqui estaba en el Stoke City, ha llegado al Albacete tras un traspaso y sin cuantía adicional o inicial. La única base del traspaso es por objetivos futuros y creo que al final cerramos una operación muy interesante, de presente y futuro para el Albacete Balompié. Creemos además que firmamos un jugador con un perfil que creíamos que no teníamos dentro de la plantilla, un jugador centrocampista, mediocentro posicional, con buen rigor defensivo, con equilibrio táctico pero también con fluidez, con continuidad en el juego de posesión. Mueve bien al equipo, cambia de carril y siendo un jugador muy marcado, difícil de encontrar en el mercado. Estamos tremendamente satisfechos con su llegada. Firma con nosotros un documento hasta el 30 de junio de 2019»

En aquel Albacete de Aira todo iba rodado y Molina apenas apareció. 100 minutos jugó de febrero hasta el final del campaña. 14 minutos tanto con el Amorebieta como el Leioa en las jornadas 25 y 29, entrando en ambas desde el banquillo. Y posteriormente, en la última fecha de la liga regular, Aira le alineó ante el Castillo 72 minutos en un choque en el que ya no había nada en juego. El Alba ya tenía su pase al play off como primer clasificado mientras que el filial blanco  ya no tenía aspiraciones. Posteriormente en la fase de ascenso, Moli no tuvo ni solo minuto.

El centrocampista no entró en los planes del Albacete en Segunda y por ello se le buscó una salida. En el curso 2017-18, salió cedido al Navalcarnero de Segunda B donde tuvo un gran papel. En el conjunto madrileño disputó 37 partidos. En la siguiente temporada, se volvió a dar la misma tesitura y otra vez se fue a préstamo al Salamanca CF. En el Helmántico también estuvo por encima de los 3000 minutos de juego. Fue entonces cuando por fin el Alba le concedió la carta de libertad. Otra vez en el conjunto salmantino, esta vez en propiedad, fue uno de los mejores sin embargo no pudo evitar que su equipo cayera a la Segunda RFEF.

Eso le valió para fichar por el Andorra, un equipo que candidato a estar arriba en la tercera categoría del fútbol español. En el Principado por fin está encontrando continuidad en un club importante. A las órdenes de Eder Sarabia ha jugado en 31 encuentros, ha marcado 2 goles y además ha otorgado 2 asistencias a sus compañeros. Quién sabe si Moli no jugará este domingo con una motivación extra por no haber triunfado en el Albacete.