¡Riazorazo y el Albacete Balompié a Segunda! (1-2)

Escrito por: Hugo Piña

sábado, 11.06.2022

La gesta del Albacete Balompié en Coruña será recordada por mucho tiempo. El momentáneo 1-0 al descanso fue remontado por Alberto Jimenez en el 82’ y Jordi Sánchez en la prórroga. Rubén de la Barrera consuma su particular ‘venganza’ con el equipo de su vida, el Deportivo. 

El Albacete se enfrentó no solo al Deportivo. También a Riazor, a la RFEF y a todo lo habido y por haber. Hasta el colegiado salió calentito amonestando a Emmanuel y Rubén Martínez por parte del Albacete con dos acciones que bien se podía haber ahorrado el árbitro valenciano.

Y el sueño del Albacete Balompié pareció durar 25’ minutos, los que tardó Mario Soriano en penetrar la débil defensa albacetista en Riazor (1-0). El estilo volvió a hipotecar una vez más al Albacete con una acción sin aparente peligro y que el rival convirtió en su lanza de fuego para que el Dépor pusiera patas arriba Riazor.

La banda derecha, sobre todo el flanco, se convirtió en un coladero donde Hector Hernández hacía y deshacía a su antojo. A Emmanuel le costaba contextualizar su posición y el Albacete hacia aguas ante un Depor que olía la sangre. En ataque poco o nada aunque cierto es que los manchegos manejaban bien la pelota hasta la zona de tres cuartos.

Sin embargo falta movilidad y ante todo la creación de un desaparecido Fran Álvarez. El manchego no ha vuelto a ser el que era y el Albacete lo ha notado tras su lesión y posterior recuperación. Con este y otros tantos perjuicios el equipo de Rubén de la Barrera lo intentaba al tiempo que evitaba el ‘ascenso’ del Dépor al descanso.

La segunda parte comenzó con mejores sensaciones para un Albacete que estaba obligado a remontar si quería el premio del ascenso. Rubén Martínez cabeceó dando el primer aviso serio en todo el partido. Sirvió de acicate para los manchegos, que dominaban por completo a un Deportivo a merced de los blancos.

Mejor en zona de tres cuartos un Albacete que se resistía a morir en el verde gallego de Riazor. La salida de balón encontraba sentido siempre y cuando la medular de los de De la Barrera se mostrase contundente. Pero, una vez más, faltaba contundencia en ataque, con un Jordi desaparecido y con los hombres gol buscando el ingenio de otras ocasiones. Y claro esta, el tiempo pasaba y se llegaba a los diez minutos finales de la final en la sede neutral de Riazor.

Fue entonces cuando un balón colgado en el 82’ hizo creer, hizo ver lo imposible en posible. Alberto Jiménez cabeceaba al fondo de las mallas la fe de Manu Fuster (1-1). Restaban por entonces ocho minutos más el agregado para conocer al equipo que conseguía volver a Segunda.

Minutos de dominio blanco con un Depor sorprendentemente en la lona. Los de Rubén de la Barrera eran mejores aunque la igualdad era total. Tanto, que la final se marchaba al tiempo extra de treinta minutos con sensaciones muy opuestas en ambos bandos de cara al final de los finales.

LA PRÓRROGA

Sin cambios pero con la moral alta. Así comenzaron la prórroga Deportivo y Albacete Balompié. Eso sí, el mini descanso favoreció a los gallegos, que mejoraron su versión ostensiblemente frente a la de un Albacete que distaba bastante de los cinco últimos minutos.

Le costó reencontrarse a los manchegos en la prórroga con un Depor atenazado y en el que la salida de balón volvía a ser otra vez el credo de un equipo que a pies juntillas cree en su idea, criticada o no.

Y llegó el gol de Jordi Sánchez en Riazor en el 113’ (1-2). Locura en el feudo deportivista tras un cabezazo imperial del delantero catalán. El destino le tenia preparado una sorpresa al 9 del Alba, que rubricaba lo que por muchos momentos parecía imposible. El Albacete está de vuelta en LaLiga.