Rubén de la Barrera: “Llega el momento de la verdad”

Escrito por: Carlos Garrido Marqueño

jueves, 02.06.2022

El Albacete Balompié se enfrenta este sábado al Rayo Majadahonda en las semifinales del playoff de ascenso a Segunda División. Sobre este encuentro ha hablado hoy en rueda de prensa Rubén de la Barrera, técnico del cuadro albacetista.

Bajas: “A nivel físico, las bajas conocidas más la añadida de Javi Jiménez, por la lesión del último partido, y la sanción de Rafa”.

Llegó la hora: “Con ganas de que llegue lo bonito. Han sido muchos meses, mucho trabajo, muchas emociones y llega el momento de la verdad. Quedan dos partidos para ascender de categoría e intentar cumplir ese reto que teníamos al llegar aquí”.

“Nos espera un primer partido en el que estamos obligados a hacer lo bien. Es un equipo que tiene buenos jugadores, anárquico, que acumula mucha gente por dentro… Peligroso, en definitiva. Pero, por otro lado, se juega en un estadio en perfecto estado y toda la ilusión que tenemos nosotros por ganarles, superarles y preparar lo siguiente”.

“Llegan tras una buena dinámica, pero creo que con lo que llega ahora las dinámicas de poco valen. Cada partido es diferente”.

En el rival militan viejos conocidos de la afición albacetista: “Héctor está en un buen momento y es un chico que tiene mucho gol. Néstor es un jugador de mucha calidad, un balón parado muy importante. Pero, en definitiva, es un equipo contra otro”.

¿Cómo está el equipo?: “Cuando uno gana, todo está fenomenal. Cuando uno no gana tanto, se acude al estado físico y emocional. Son temas recurrentes. Ahora estamos en un periodo donde está todo en juego. Ese ascenso de categoría, para gente que estamos en una categoría no profesional como es la Primera RFEF, son circunstancias que a uno le cambian la vida. La gente que tiene experiencia en un ascenso sabe lo que es, la gente que no, se está concienciando. Llevamos tiempo preparando al equipo mentalmente, porque nosotros queríamos ascender por la vía rápida, pero a su vez prepararnos por si esto lo teníamos que afrontar desde la vía menos rápida, como va a ser”.

“Esto va de tener claro como uno quiere competir. A nivel emocional, estar conectado a cada momento y no dejándose atenazar por la magnitud del evento y del partido. Son dos finales, vamos a por la primera y a intentar ganarla. Nosotros queremos que estimule y lance al jugador a su mejor versión. El equipo es competitivo y podemos ganarla cualquiera. Veo al equipo bien y estable”.

Claves para que la presión no afecta: “La presión forma parte de la vida y del deporte. Pasado mañana nos enfrentamos a un partido que es todo o nada, el componente de presión está ahí. Hay que encontrar componente que tienen que impulsar el hecho de mostrarse estables y parecerse a la mejor versión nuestra. Eso pasa por no comprometer nuestro juego. Todos los pequeños detalles van a ser importantes y a la aparición individual de la gente en momentos clave. Los grandes escenarios son para los grandes equipos y grandes jugadores. Tenemos que ser eficaces a nivel individual”.

Sobre el escenario del partido: “Es un campazo, de Primera División. Sabiendo que es un campo neutral y como Balaídos, a mi me gusta. Prefiero que se juegue en un lugar así y no en otro”.

“Los grandes escenarios benefician a los grandes equipos y a los grandes jugadores. El sábado tenemos la oportunidad de demostrar que somos eso”.

¿Hay plan ante una posible prórroga?: “Sí, pero veremos. No se lleva de casa ese plan. Habrá que ir allí, empatar y ver qué está ocurriendo”.

“Hay muchas cosas preestablecidas, pero hasta que no empieces a jugar, las decisiones van a estar supeditadas a ese momento”.

¿Preocupa la falta de público?: “Nosotros a lo nuestro, concentrados. No va a ser nuevo para ellos, venimos de una pandemia muy reciente donde no había presencia de público. No es un marco ideal, porque nos gustaría jugar en este tipo de campos con ambiente de fútbol de verdad. Pero por las circunstancias va a ser complicado”.

¿Teme que si el Albacete cae eliminado, pueda ser este su último partido?: “Ni un poco, no lo temo ni un poco”.