Otro jalón en el largo camino (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

viernes, 26.08.2022

Segunda cita en casa y tercer examen del curso, esta vez ante la SD Huesca, que, hasta hace poco anduvo paseando sus reales por Primera. No quiero con ello decir, que los oscenses, sean el lobo feroz, pero sí advierto de que algo más fuertes que nosotros, sí son.

Sólo en seis temporadas hemos coincidido con los de Aragón, y, aunque nuestros encuentros no datan de tiempos remotos, la estadística puede aportar, más bien poco más allá de los disgustos; del mismo modo, que tampoco nos puede ayudar a desentrañar las claves del partido, el balance de dos jornadas disputadas. El grupo de Ziganda, no ha empezado todavía a carburar, con lo que no es mal momento para enfrentarlos, pero conviene ir de tapados y pensar que, lo importante para nuestro Alba, es seguir dando señales de querer ser algo más que una comparsa.

A poco que nos sonría la suerte, empezaremos a mezclarnos con la clase media y nos quitaremos el marchamo de recién llegado. Sin duda, nuestros ilustres visitantes, saben que al Carlos Belmonte no se debe venir a hacer turismo, y tras nuestro inicio de campaña, menos. No hace falta ser ningún fino estratega, para aventurar que vamos a presenciar un partido equilibrado, vamos, como todos los que nos esperan. Eso no debe inquietarnos, para ganar habrá que hacer más méritos y evitar al máximo los errores. Al calor de nuestro público, debemos hacernos fuertes y achuchar, en la medida de lo posible, y siempre desde el respeto, al rival, pero si hay algún favorito al triunfo, no somos nosotros.

Ganar al Huesca, sin duda, sería dar un salto de calidad, pero perder, tampoco deberíamos meterlo en el saco de los dramas griegos. Un empate, tampoco sería para desdeñarlo ya que, como dice el viejo adagio futbolero “si no podemos ganar, al menos empatemos”.

Rubén Albés ya es uno más de la familia, ha demostrado que sabe lo que se trae entre manos, conoce la categoría y sabe a lo que juega. El público ya está con él y se ve que tiene hambre de escalar en la profesión; ojalá, lo pueda hacer con el Alba. De momento y, al margen de sus lógicas demandas de refuerzos, no está dando motivos para el mosqueo y, parece que fluye la relación con la secretaría técnica y la zona noble. Estamos pues, en una situación ideal para estabilizar la nave y no extraviar el rumbo, a sabiendas de que cada partido, será una pista americana.

La infantería, o sea, la hinchada, ávida por reverdecer viejos laureles, estamos expectantes, pero ciertamente algo más tranquilos que hace un año. No tengamos prisa y suspiremos por la salvación, ya habrá tiempo para soñar con castillos en el aire y reescribir el cuento de la lechera, de momento, asumamos que lo nuestro consiste en sobrevivir, porque ya sabemos lo que sucede, cuando nos creemos los reyes del mambo.

Con el mercado de fichajes todavía abierto y ya pensando en la Feria, nos llega un partido de lo más atractivo, que servirá para disfrutar y atisbar por dónde irán nuestros pasos.