Cinco jornadas sin perder (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 27.11.2023

Artículo dedicado a Carlos Rodríguez.

A mi juicio, no es casualidad haber enganchado cinco jornadas seguidas sin perder. Es verdad, diría un pesimista, que sólo hemos ganado un partido de esa media decena, pero si nos tomamos la molestia de analizar cada encuentro, sin necesariamente sacar a pasear nuestro forofismo, comprobaremos que tampoco hemos dado ningún cante. Sí, sí, ya sé que podríamos haber ganado tal partido y haber goleado en el de más allá, pero las cosas se han dado como se han dado y, las sensaciones, no son para cortarse las venas. Fallamos muchas ocasiones, pero no nos azotemos con el cilicio más de lo estrictamente necesario.

Cabría destacar también, si me lo permiten los pesimistas del párrafo anterior, que no le dimos ninguna opción al Real Zaragoza y que, si al final vencimos, fue ni más ni menos, que, por las dos atajadas, en realidad despejes, que realizó nuestro portero. Doble mérito el suyo, porque nadie requirió de sus servicios y, justo al final, demostró su nivel de concentración, propiciando así la victoria de los nuestros en un contragolpe magnífico, iniciado por él, precisamente.

No me gusta personificar, porque el fútbol es un juego colectivo, pero el compromiso de todos se puso de manifiesto, otra vez, ante un equipo como el Zaragoza, que podrá no estar en la mejor de las formas, pero estrenaba entrenador, es un histórico y en Segunda, por muchas vueltas que le demos, cualquiera puede ganar a cualquiera.

Con todo lo dicho, es precipitado cegarse mirando la clasificación, estamos donde estamos, pero las sensaciones que nos transmite nuestro Alba son mucho más deslumbrantes que la cosecha de puntos que hemos obtenido. A mí me preocupan siempre, mucho más, las sensaciones, porque esas, como el algodón, no engañan y, hasta ahora, hemos visto a los nuestros creyendo en lo que hacen. Sí, es cierto que no somos supermanes, que deberíamos enchufar más de lo que lo hacemos, pero seguimos siendo un equipo ofensivo y que hace las cosas muy bien, pero sucede que también los rivales juegan y que, si fuésemos perfectos, estaríamos jugando contra los del escalafón superior. No es el caso, y, si lo fuera, seguro que los árbitros nos tratarían como un patito feo cualquiera, y estaríamos sufriendo mucho más, así que demos por bueno la búsqueda insistente de los cincuenta puntos y dejemos a la gallina de los huevos de oro tranquila.

Acumular cinco partidos sin derrota (ahora toca silbar un poco con el recuerdo de la Copa y pelillos a la mar), es algo más que una simple anécdota; tengamos la precaución y la templanza de mirar siempre el vaso medio lleno. La temporada pasada ya está archivada entre los legajos de la historia, de nada sirve regodearnos en los videos que, por otro lado, ya empiezan a amarillear, asumamos que nuestro destino, mirémoslos por dónde los miremos, son los cincuenta puntos.

La visita del Real Zaragoza se cerró con los tres puntos, pero eso, aun siendo importante, es casi anecdótico, lo fundamental es saber que el Albacete Balompié, sigue siendo un grupo que confía y que tiene un proyecto, modesto sí, pero algo por lo que luchar. La posición de la tabla, a estas alturas, es indicativa, pero no definitiva. Queda mucho para cerrar ningún capítulo, y, desde ese punto de vista, no me parece a mí, que las credenciales del Alba sean las peores de la categoría. Las mejores, por descontado que tampoco, pero lo que vimos el otro día, es como para confiar que llegaremos a los veinticinco, mientras perpetramos villancicos con la boca llena de polvorones.