Del 30 de septiembre al 25 de noviembre: la larga travesía del Albacete como local

Escrito por: Hugo Piña

domingo, 26.11.2023

Mucho ha costado reencontrarse con la victoria. Nada más y nada menos que casi dos meses completos en los que el Albacete Balompié ha sufrido importantes y durísimos reveses en un Belmonte que partía a priori como fortín.

Sin embargo ha sido el devenir de LaLiga Hypermotion en que se ha encargado de manifestar que de fortín nada, y que de equipo canalleta menos. La falta de gol y la inseguridad defensiva por momentos ha lastrado al Albacete hasta el punto de rozar con la yema de los dedos los puestos de descenso.

Ganar en casa ha sido siempre sinónimo de buena vibración. Pero ha sido precisamente en el Belmonte donde el Alba más ha fallado. Y es literal, viendo sus partidos y las ocasiones desperdiciadas por sus delanteros. Casi dos meses ha estado el aficionado del Albacete sin ver ganar a su equipo. Demasiado.

Los de Rubén Albés vencieron al Andorra el 30 de septiembre con holgura. Se las prometían muy felices los manchegos que pese a no ganar a domicilio sí conseguían resultados como local. Sin embargo, la cosa se torció en partidos ante Levante y Sporting de Gijón, donde se consumaron sendas derrotas en partidos donde el equipo mereció mucho más. Sobre todo ante los asturianos.

Y en esa dinámica de derrota en casa y derrota a domicilio llegó la -hasta ahora- peor fase del equipo. Las jornadas pasaban, el gol no llegaba y como mucho el ímpetu daba para el empate, como ocurriera ante Huesca, Elche o Cartagena. Punto a punto que no servía para los intereses de un Albacete mermado emocionalmente.

La travesía como local del equipo liderado por Rubén Albés ha sido notable. Dos meses en los que el Alba tan solo había sido capaz de sumar un punto en un Carlos Belmonte que para desgracia suya ya sabe de qué va esto después de acumular tres descensos de categoría en apenas diez temporadas.

Los números, cierto es, no acompañaban a las sensaciones, las cuales en líneas generales divisaban que el equipo mantenía una identidad y carácter propio. Pero la falta de gol lastraba todo y todo era puesto en entredicho. Hasta el punto, como decimos de levantar ciertas y feroces críticas. Pero el gol de Quiles apagó la llama y ahora el Albacete ve el play off de ascenso a 6 puntos. Fútbol lo llaman.