El Albacete acabó muy enfadado con González Díaz en un partido donde ni el VAR vio esta acción de Djetei

Escrito por: Hugo Piña

domingo, 17.12.2023

No acabó contento el vestuario del Albacete Balompié anoche en Anduva. Muy enfadada la plantilla con el rasero de González Díaz que como ocurriera hace semanas en Santo Domingo volvió a perjudicar parcialmente los intereses del equipo manchego. También en Miranda de Ebro.

Inicialmente el colegiado mantuvo un rasero de juego que favoreció a ambos equipos y donde el árbitro intentó indicar las menos faltas posibles. Fútbol y más fútbol. Sin embargo, la primera parte contó con una acción polémica sobre Manu Fuster que primero González Díaz y su asistente 1 no interpretaron como falta (dentro del área). A posteriori y en la sala VOR de Las Rozas tampoco se concretó que la acción sobre Fuster fuese punible. Gálvez Rascón estaba en el VAR y este optó por eludir una acción que quedó ahí como otras tantas situaciones de partido.

Poco después llegaría otra truculenta acción de partido cuando Djetei se pasó de frenada al ir a despejar un balón. La imagen habla por sí sola y el camerunés tuvo suerte. Su despeje y posterior entrada a Gabri no fue ni falta, tampoco amarilla. Pero la imagen habla por sí sola y el central del Alba debió ser castigado. Con amarilla o incluso la roja dada la vehemencia con la que impactó, sin querer pues estaba ya resbalándose, la pierna rival.

Pero sin lugar a dudas lo que más desquiciaría al vestuario del Alba, Rubén Albés incluido, fue la acción del penalti sí señalado al Mirandés. Una acción de Julio Alonso que en las imágenes no se llega a alcanzar donde o tan siquiera si le toca. Lo que sí se ve in situ es que el atacante mirandesista se trastabilla y es con su propio pie cuando cae desequilibrado. González Díaz tuvo -entonces- pocas dudas y el VAR corroboró el supuesto contacto.

En conclusión, tres acciones de lo más polémicas en las que González Díaz perjudicó en dos al Albacete Balompié y benefició en una. Como ocurriera en Alcorcón esta misma campaña, el colegiado ovetense ratificó su mala fortuna para con el Alba a la hora de abordar sus decisiones como árbitro de fútbol.