Examen de conciencia y dolor de contrición (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 18.12.2023

Lo mejor que puede suceder después de una derrota, es desear que llegue pronto el siguiente partido, y se puede decir que esta vez el Alba ha tenido suerte, porque después del traspiés de Miranda, no hay mucho margen para el lamento, porque sin darnos apenas cuenta, ya está aquí el CD Eldense, para servir de bálsamo al disgusto. No quiere esto decir, de ninguna de las maneras, que la visita de los alicantinos se vaya a saldar con fácil victoria, ojalá, pero para ello, habrá que fajarse y dejarse de blandenguerías.

Contra el CD Mirandés, volvimos a caer en nuestra propia trampa y no fuimos capaces de causar el menor estrago en la puerta burgalesa. Curioso partido, porque lo más justo hubiese sido el empate, pero la derrota, tampoco se puede calificar como descabellada, lo cierto fue que no inquietamos ni tantito al rival. Fue quizá el partido menos incisivo de los nuestros; quiero creerque fue más por mérito de ellos, que despiste nuestro. Esta vez nos falló la estrategia.

A nadie se le escapa que llegar a las citas pantagruélicas de fin de año con una victoria, sería la mar de sedante, porque quien más quien menos, andamos un poco desasosegados con tanta montaña rusa. El Alba tiene muchos menos puntos que los que dice la tabla, pero como esto no va de justicias o de injusticias, sino de sumar, pues sobrepasar la psicológica barrera de los veinticinco puntos, justo antes de Navidad, nos dejaría con un regusto más dulce que agrio, conforme venimos del cuatrimestre.

Lo que parece que es indiscutible es que las prestaciones de nuestro Alba, lejos de casa, han dejado mucho que desear; los motivos son múltiples y más, teniendo en cuenta, que la temporada pasada, fueron muy poquitos los lugares donde los blancos no consiguieron puntuar. Esto, quizá, está lastrando las ganancias, aunque tampoco es excusa, porque somos los peores en este apartado.

Se va a necesitar todo el plantel y toda la afición, para sacar al barco del atolladero donde está embarrancado, en realidad, no está en dique seco es, simplemente, que la sombra del reciente pasado es demasiado alargada. Festejemos que se va vaciando la enfermería y se van a ver en el campo nuevas implicaciones, quizá los nuevos ímpetus provoquen la necesaria catarsis que en algunas ocasiones se ha echado de menos.

El Alba de Rubén Albés, tiene todas las papeletas para salir del letargo en que a veces los rivales nos meten. Lógicamente, hemos perdido la capacidad de sorpresa que nos puso en órbita el año pasado, ahora, necesariamente tenemos que tirar de imaginación para engañar a los rivales. El cuerpo técnico llega hasta dondellega, pero el pundonor y la garra, no se adquieren en la pizarra, algo más de testosterona no vendría mal cuando la estrategia no basta. Las estadísticas son frías y, a menudo, contradictorias, la posesión, los saques de esquina, todo lo que ustedes quieran, pero en ocasiones, un grupo de guerrilleros desordenados saca mucho rendimiento. No abogo por el caos, sólo digo que, la imaginación y la creatividad, también deben formar parte del plan.

En Miranda no hubo tal y, pasó lo que pasó, esperemos que el Eldense pague los platos (no) rotos en Anduva.