Rubén Albés, nos sigue malacostumbrando (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

domingo, 10.12.2023

Artículo dedicado a don Antonio Avilés:

Algo más que química hay entre el entrenador del Alba y la muchedumbre que puebla las gradas del Belmonte. De paranormal se podría calificar el hecho de que el personal aplauda y vitoree al entrenador y su equipo al regreso de una dolorosa derrota.

Le va a costar al de Vigo irse con la música a otra parte, de la misma manera que se echará de menos a un tipo que nos regala ambrosías en lugar de patadones y fútbol de garrafón. Rubén Albés, está mimándonos en exceso, tan es así, que ya nadie se conforma con ganar de cualquier manera. Las derrotas se aplauden cual, si de títulos se tratase, esta grada tiene suficiente paciencia y sabe leer los partidos. El del Villarreal “B” CF, fue el patente ejemplo de lo que Albés está sembrando, la primera parte fue un homenaje a lo que es macerar y guisar a fuego lento, y chico, ni un murmullo, ni una ceja levantada, todo comentarios positivos, todo alabanzas y loores para el cuerpo técnico.

Resulta labor estéril tratar de destacar a algún jugador de los que nos regalaron un partido, sólo al alcance de los buenos gourmets del balompié y, la afición blanca, se está doctorando en estrategia, psicología y pizarra futbolera.

A mi lado, un aficionado que sabe muchísimo de esto, porque ha hecho guardia en antiguas garitas de luchas espartanas, comentó con total naturalidad:

Hay momentos en que el Alba triangula y toca, como si de un equipo de Primera se tratase. Qué placer ver estos movimientos y sutilezas al primer toque.

Yo, cuando habla algún catedrático, tengo por costumbre escuchary tomar apuntes.

Ciertamente, pasé un rato de lo más gratificante, desde el aplauso inicial al entrenador -ratificando que la gente valora las derrotas con honra-, pasando por la disposición táctica, hasta la implicación y el buen hacer de todo el conjunto; ni frío pasamos. Los Reyes Magos, se adelantaron y nos regalaron un partidazo, es complicado en una página desentrañar las causas, pero el Alba hizo nuestras delicias ante los amarillos de Castellón.

No quiero pasar por alto, las palabras de Miguel Álvarez, al que no le dolieron prendas a la hora de analizar el partido. Sorprende que, en este mundo tan sectario, un rival tenga hombría suficiente para llamar a las cosas por su nombre. Ser rival y honesto, en el mundo del fútbol es algo extrañísimo, de ahí que no quiera obviar el buen talante del entrenador visitante, que lo intentó por todos los medios, pero reconoció que fue imposible.

El pueblo está feliz y, eso que estamos intentando luchar denodadamente contra la suerte que nos está resultando tozudamente esquiva, aunque contra los cachorros del Villarreal tuvimos al poste, que, ¡por fin! tuvo a bien echarnos una mano.No quiero imaginarme cuando las cosas se recoloquen.

No sé si esta historia de amor va a terminar con “final feliz”, pero entre la sobreprotección con la que nos cubre Albés y que el gentío se ha acostumbrado a las “delicatessen” del gallego; esto terminará en algo más que unas lágrimas furtivas.