Escrito por: Rodrigo Quero
domingo, 21.07.2024
En julio de 2017, el Albacete Balompié comenzó una nueva etapa en su historia con la llegada de Skyline, una empresa integrada en un holding empresarial con intereses en inversión inmobiliaria y el sector turístico. En ese momento, el equipo acababa de ascender a Segunda División tras eliminar al Valencia Mestalla, pero enfrentaba serios problemas económicos. Los antiguos propietarios, José Miguel Garrido y la familia Iniesta, cedieron el control a la familia Kabchi, con experiencia en el mundo del fútbol desde finales de los años 80 en países como Venezuela y Uruguay.
Los inicios de Skyline en el Albacete fueron complicados. La nueva administración tuvo que saldar deudas con los acreedores del club y formar una plantilla en tiempo récord para competir en el regreso a la Segunda División. En el aspecto deportivo, la temporada 2017-2018 comenzó mal, lo que llevó al despido del entrenador José Manuel Aira tras una contundente derrota ante el Numancia. Enrique Martín, un técnico con experiencia en la categoría, fue contratado y logró estabilizar al equipo, asegurando la permanencia en la última jornada de la temporada.
La temporada 2018-2019 marcó un cambio significativo. Con Luis Miguel Ramis como entrenador y Mauro Pérez como director deportivo, el Albacete fichó jugadores clave como Tejero, Febas y Eugeni, que llevaron al equipo a disputar los playoffs de ascenso a Primera División. Aunque fueron eliminados por el Mallorca, la temporada devolvió la ilusión a los aficionados.
En la temporada siguiente, el Albacete logró la salvación de manera agónica tras una campaña irregular. El club tuvo que cambiar de entrenador, pasando de Ramis a Lucas Alcaraz, quien finalmente logró mantener al equipo en Segunda División gracias a un gol de penalti de Maikel Mesa en el último minuto del último partido de la temporada en Cádiz.
El curso 2020-2021 fue calamitoso para el Albacete, que descendió a Primera RFEF tras tener cuatro entrenadores y dos directores deportivos. Este descenso provocó muchos cambios en el equipo. Alfonso Serrano fue nombrado director deportivo y confió en Rubén de la Barrera como entrenador, quien logró el ascenso de vuelta a Segunda División tras una victoria en los playoffs contra el Deportivo de la Coruña.
En la temporada 2022-2023, Rubén Albés tomó el relevo en el banquillo y convirtió al Albacete en el equipo revelación de la Segunda División, alcanzando los playoffs de ascenso a Primera División a pesar de tener el segundo presupuesto más bajo de la categoría. Sin embargo, la siguiente temporada fue irregular, y tanto Alfonso Serrano como Rubén Albés abandonaron el club. Alberto González asumió el cargo de entrenador, lo que fue clave para asegurar la permanencia en Segunda División.
Ahora, con una situación económica mucho más sólida y una deuda significativamente reducida, el Albacete afronta la nueva temporada con renovadas esperanzas. El vicepresidente del club, Víctor Varela, ha enfatizado en redes sociales la necesidad de seguir creciendo, con el objetivo de que el Albacete, una entidad con más de 80 años de historia, aspire a metas superiores.