Así robó Fuentes Molina al Albacete en Santander: dos penaltis no pitados, una expulsión al Racing que ni señaló falta y dos amonestaciones de broma a Agus y Lizoain

Escrito por: Carlos Gómez

domingo, 03.11.2024

Menudo ‘partidito’ el que cuajó ayer el árbitro valenciano en Santander. Arbitraje ya no solo casero, sino merecedor de neverazo en la siguiente jornada. Todo empezó en el minuto 5′ de encuentro, Agus Medina disputó un balón contra dos jugadores racinguistas, tras caer al suelo cometió infracción al golpear a un rival, primera falta del partido, lo normal hubiera sido eso, falta y ya, pero no. Fuentes Molina le enseñó la amarilla, tal fue la sorpresa de Agus que este ni siquiera protestó. Solamente su cara ya decía mucho. Y más importante, avisaba de lo que estaba por venir.

Antes del descanso, un centro al área del Racing fue ‘despejado’ por Arana, pero el delantero se aprovechó de su mano para cortar el centro. Tras una breve revisión, el árbitro señaló que ahí no había nada, aunque las imágenes mostraron una y otra vez que el balón dio en la mano, que por cierto, estaba despegada del cuerpo. Llegamos al descanso con una tarjeta absurda y tempranera y un penalti a favor no pitado. Todo ello ante la sorpresa de los dos comentaristas, que no tuvieron problema en afirmar que efectivamente ese balón dio en la mano de Arana, o la mano dio en el balón, mejor dicho. La cosa no terminaría ahí, Quiles marcó el empate en clara posición legal, pero igualmente el VAR quiso hacer de las suyas, ya se inventó las líneas para anularle un gol al onubense hace una semana, pero esta vez no hubo forma de inventárselas y se dio validez al gol. Poco después, Javi Rueda llegó a línea de fondo y entró al área agarrado por un rival durante varios segundos, el lateral del Alba cayó y el colegiado volvió a desestimar un más que posible penalti.

La gota que colmó el vaso llegó en los minutos finales. El balón salió por línea de fondo de la portería que defendía Lizoain, el portero recogió el balón y al plantarlo para sacar en largo vio como, por absolutamente nada, Fuentes Molina le mostraba la amarilla por supuestamente, perder tiempo. Finalmente el Alba sacó un punto de un polémico partido.