El Albacete repite historia: mismas sensaciones y mismos puntos que el curso pasado

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 19.11.2024

Quince jornadas disputadas, 17 puntos en el casillero y la sensación de estar reviviendo un déjà vu. El Albacete Balompié de Alberto González se parece demasiado al de la temporada pasada, cuando con Rubén Albés al mando, el equipo también alcanzaba este tramo de la competición con los mismos puntos y en una situación muy similar en la clasificación.

En esta ocasión, el conjunto manchego ocupa la decimocuarta posición, a solo dos puntos del descenso. El escenario es preocupante, más aún teniendo en cuenta que los de Alberto González llevan sin ganar desde el 21 de octubre, cuando vencieron a un Burgos que ahora ocupa puestos de descenso. La falta de resultados positivos contrasta con algunas mejoras puntuales en el juego, aunque el gran problema sigue siendo el mismo: una defensa que no logra ofrecer garantías.

El Albacete ha encajado 26 goles en estas primeras 15 jornadas, convirtiéndose en el equipos más vulnerable de la categoría. Si bien ha mejorado en ataque con 22 goles anotados, esta capacidad ofensiva no ha sido suficiente para compensar las carencias atrás. Comparando con la pasada temporada, el equipo de Rubén Albés había recibido cuatro goles menos (22) a estas alturas, pero había anotado menos, con solo 16 tantos.

El año pasado, el equipo también llegó a noviembre con una racha preocupante de más de un mes sin ganar, y terminó la jornada 15 en decimosexta posición, aunque con un margen ligeramente mayor de cuatro puntos respecto al descenso.

Alberto González, quien se erigió como el héroe de la salvación la temporada pasada, ahora enfrenta un escenario complejo. Aunque ha contado con el respaldo público de Toché en varias ocasiones, la paciencia podría no ser ilimitada. La comparación con Albés es inevitable: el técnico gallego no fue cesado hasta marzo, ya que venía de firmar una temporada histórica llevando al equipo a los playoffs.

Sin embargo, Alberto no cuenta con ese crédito, pese a su papel crucial en evitar el descenso el curso pasado. El Albacete necesita reaccionar pronto si quiere evitar revivir la tensión de las últimas jornadas y, sobre todo, si desea que este patrón de sufrimiento no se convierta en una tradición.