Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 17.11.2024
Dos puntos de quince, equipo más goleado de España, sin buenas sensaciones, en mitad de la nada. Estas son ahora mismo algunas reflexiones en torno a un equipo que dejó muy preocupada a su afición, tanto que incluso algún sector ofreció su enfado con insultos y gestos que desde luego no tienen cabida en un campo de fútbol.
Entre tanto, Alberto González parece estar sobrepasado. Por muchas cuestiones, pero sobre todo por la ineficacia de un Albacete que hace aguas en las dos áreas: en la propia sigue encajando y en la contraria, ayer en Elda, se quedó a cero. Y claro está, con sendos condicionantes, la preocupación sube sus niveles.
Cabe recordar en este momento que el Albacete es el equipo más goleado de España. De las cuatro principales categorías (1A, 2A, Primera RFEF y Segunda RFEF). Y esto no es algo que se invente nadie, es un dato estadístico que habla a las claras del ‘problemón’ que tienen en el Alba a estas alturas de campeonato liguero.
La realidad es que hasta ahora, los de Alberto han ido lidiando su malísima defensa con un ataque certero. No en vano suman 22 goles a favor y eso es un gran dato en una categoría como la Hypermotion. Pero no basta, con sendos números no basta para equilibrar una dinámica peligrosa como en la que se encuentra a día de hoy el Albacete Balompié.
Y quizá sea hora de que Toché entre en escena. Justo ahora. El director deportivo afirmó hace unos meses que esta temporada, su equipo no iba a luchar -otra vez- por la permanencia; pero la realidad es que el Alba sigue luchando por la permanencia… y contra sí mismo. El partido en Elda ha dejado numerosas grietas que solo el tiempo dirá si se pueden tapar. La relación entre un sector de la afición y el equipo (Alberto incluido) parece distanciarse por momentos, mientras tanto y lejos de las afirmaciones de Toché, el Alba sigue mirando más hacia la zona de descenso que a otra cosa.
El mercado invernal no queda ya tan lejos. Apenas unas semanas, y es ahora cuando, en un penúltimo paso, el murciano Toché tendrá que diagnosticar las fortalezas del equipo pero también sus debilidades; y ahí, en sus carencias, mostrar fortalezas reforzando un plantel que, lesiones mediante, parece estar claramente desequilibrado en muchas demarcaciones.
El último paso ya sabe la afición cuál sería. El más drástico y el que menos gusta a cualquier profesional del fútbol: la destitución de Alberto. Esperemos que no se llegue a dicho paso, porque el de Tolox ya ha demostrado sus fortalezas con un equipo hecho a su medida y con otro al que -conviene recordar- salvó del descenso cuando pocos o nadie creían en él.