Escrito por: Carlos Gómez
lunes, 27.01.2025
La exhibición que ayer cuajó Jon Morcillo en el encuentro frente al Almería es algo que pocas veces hemos visto en el Carlos Belmonte. Ayer fue la viva imagen y significado del típico jugador por el que «el público paga una entrada», como suele decirse. Ya es poco común ver un doblete en el Carlos Belmonte. Hasta el momento el único que había marcado un doblete era Higinio Marín -aunque fue en Huesca-, pero además es aún más raro ver qué, acompañando a los goles, viene una auténtica exhibición de desparpajo, valentía, calidad y show futbolístico.
Ayer Morcillo se divirtió, pero también hizo divertirse al público del Carlos Belmonte. No tenía un rival fácil. Marc Pubill. Lateral derecho de la selección española sub-21. Pues ayer el internacional pareció Morcillo. La estadística engaña un poco, consta que solo realizó dos regates, pero fueron muchísimas las situaciones en las que dejó atrás a rivales mediante su velocidad.
Además fue valiente. Intentó tirar a portería hasta en seis ocasiones. Dos de esos tiros fueron bloqueados, uno se fue fuera (desde el medio campo tras ver adelantado al portero) y tres fueron entre los tres palos. Ayudó en tareas defensivas con un pleno de entradas. Hizo dos entradas y robó el balón en esas dos ocasiones.
Sin duda, esto es lo que se esperaba de él. Y está demostrando el jugador que es, y porqué jugó una temporada entera en un club como el Athletic de Bilbao.