Escrito por: Silvio Tébar Heras
lunes, 20.01.2025
El Alba comenzó el año en casa, ante un buen Rácing de Santander que hizo lo que le había hecho a él el Eldense: pasar de 2-0 a 2-2 (y cerca del 2-3) y con el homenaje al desafortunado Diegui Johannesson. Después estrenó el videomarcador con dos goles a favor pero también con dosen contra; parece que si no marca no encaja y si marca le marcan a él también. El Rácing demostró más pegada que nuestro equipo, mejor forma física y mejor banquillo; los locales empezaron bien, hicieron una primera parte donde deberían haber marcado más de un gol, siendo superiores a los cántabros, pero en la segunda parte se vinieron abajo conforme iban pasando los minutos hasta acabar pidiendo la hora, conformándose con el empate. Quizás fue clave que el Rácing marcara el 2-1 justo a la jugada siguiente del 2-0, anotado por un Morci que como buen bilbaíno se pasa muchas veces de potencia en los centros (en un anuncio decían que “la potencia sin control no sirve de nada”) pero que dio la asistencia a Kofane (magnífico descubrimiento, esperemos que tenga continuidad) y anotó el segundo gol, con lo que demostró que debe tener más llegada, más presencia cerca del área contraria y más remate (aunque no se le pueda pedir que ataque y defienda con intensidad), para lo que Alberto tendría que poner a otro jugador a ayudar a Alcedo (su banda fue un coladero). Los cambios no surtieron mucho efecto pero es que no hay mucho más, salvo que vengan otros cameruneses como Kofane (incluido un portero), se recuperen lesionados o seacierte con el sustituto de Quiles y algún refuerzo más.
Ante el Éibar (siempre queremos que el Éibar rabie -obsérvese que es lo mismo pero al revés- ante el Alba, especialmente lo querría Lizoaín esta vez), además de con el recuerdo del regalo del portero, se partía con cinco bajas por lesión y una por sanción (Lalo) y el presumible adiós de Quiles. Vamos por partes: Lizoaín se reivindicó con buenas paradas aunque no pudo evitar el gol del Éibar; Lalo fue suplido sorprendentemente por Pepe Sánchez (que no estuvo mal, o al menos no peor que Jon García); Agus Medina, el comodín, jugó en lugar de Alcedo -parece que podría jugar hasta de portero- y Quiles dejó el suyo, merecidamente (parece que para siempre), a Kofane, que ya no hizo el gol pero intervino para que lo hiciera Javi Rueda. Morci parece que va entonándose aunque le faltó puntería y ayuda en algunas jugadas, como a J. Villar le sobró la pérdida que supuso la falta previa al gol del Éibar y su tarjeta, lo que provocó la entrada de Riki tras el descanso (¿volverá a la titularidad ante el Almería?) y empate justo.
En resumen: el Alba no pierde pero no gana…Es un equipo que, aunque cogido con alfileres, da la cara, unido y esperemos que responda bien ante el líder…y ante el colista.