Escrito por: Carlos Gómez
lunes, 24.03.2025
El acta de Muresan Muresan dio a conocer el por qué de la suspensión momentánea del partido entre los minutos 98′ y 109′. El árbitro del encuentro señaló en la misma que «en el minuto 89 de encuentro, estando éste detenido, se lanzó al terreno de juego desde la grada detrás del banquillo visitante una caja metálica de chicles sin impactar en ningún jugador». Así, también reconoce que «en esa grada se situaban aficionados del equipo local», es decir, del Real Sporting. El colegiado también señala que «tras este suceso se activó el protocolo por lanzamiento de objetos advirtiendo por megafonía que al siguiente incidente similar se procedería a la detención temporal del encuentro».
Este mismo incidente se repetiría en la celebración del segundo gol del Albacete. «En el minuto 97′, tras la consecución de un gol por el equipo visitante, fueron nuevamente arrojadas al terreno de juego dos botellas cerradas de 350 ml por parte de aficionados locales que se encontraban en la esquina en la que se celebraba dicho gol, sin impactar en ningún jugador», tras este suceso y teniendo en cuenta la primera advertencia por megafonía, se procedió a la detención del partido.
Esto demuestra que, pese a las quejas de los jugadores y de los aficionados, el colegiado Muresan Muresan aplicó correctamente el protocolo establecido para este tipo de incidentes, y detuvo el partido por un tiempo de diez minutos. Tras cumplirse estos diez minutos, el juego se reanudó para disputar los siete minutos que aún quedaban del descuento añadido. El partido no tuvo mucha más en ese tramo final y el árbitro pitó el final en el 115′.