Escrito por: Rodrigo Quero
miércoles, 05.03.2025
Si hay algo que está caracterizando al Albacete esta temporada, es su solidez en casa. A pesar de la derrota sufrida ante el Eldense en la pasada jornada en el Carlos Belmonte, condicionada por la temprana expulsión de Rai Marchán, el equipo manchego ha demostrado ser un rival muy difícil de batir en su estadio. Antes de ese tropiezo, el Albacete no conocía la derrota como local desde el mes de septiembre, consolidándose como uno de los equipos más fiables en su feudo.
Y este domingo volvió a demostrarlo con una contundente victoria por 3-0 ante el Cádiz, uno de los equipos más potentes de la categoría. El conjunto gaditano llegaba al Carlos Belmonte en plena racha ascendente, con diez partidos sin perder desde la llegada de Gaizka Garitano al banquillo. Sin embargo, el conjunto dirigido por Alberto González, realizó un partido impecable, dominando de principio a fin y dejando claro que en su estadio puede competir contra cualquiera.
No es la primera vez que el Carlos Belmonte se convierte en un obstáculo para los equipos más fuertes de la categoría. Hace apenas cinco jornadas, el Albacete ya puso fin a la racha del Almería, el equipo con mayor presupuesto de la liga. En la jornada 24, los manchegos vencieron por 2-1 a un Almería que llegaba como líder de la competición y con catorce partidos consecutivos sin perder. Aquella victoria dejó claro que, cuando el Alba juega en casa y se siente cómodo, es capaz de ofrecer un fútbol de alto nivel y plantarle cara a cualquier rival.
El Carlos Belmonte sigue consolidándose como una de los feudos más complicadas de la categoría, un estadio donde los grandes ven frenada su dinámica positiva y donde el Albacete se hace fuerte. Un fortín que puede ser clave en la lucha del equipo por alejarse de la zona baja de la tabla.