Escrito por: Rodrigo Quero
domingo, 22.06.2025
Una imagen, una camiseta y un debate abierto. Riki Rodríguez, centrocampista y actual capitán del Albacete Balompié, ha sido protagonista en redes sociales en las últimas horas por una fotografía celebrando el ascenso del Real Oviedo con la camiseta del conjunto asturiano puesta.
La imagen, que el propio jugador compartió en sus redes sociales junto a su hermano, ha generado una oleada de reacciones entre la afición del Albacete. Algunos entienden el gesto como algo natural, mientras que otros lo consideran fuera de lugar para un futbolista que ha sido uno de los referentes del vestuario manchego en las últimas temporadas.
Y es que el contexto importa. Riki es ovetense y canterano del Real Oviedo, el club en el que se formó y con el que mantiene un fuerte vínculo personal. Estuvo en el Carlos Tartiere como un aficionado más, celebrando que el equipo de su ciudad volvía a Primera División 24 años después. Pero también es el capitán del Albacete, un equipo con el que ha competido en la misma categoría hasta hace unas semanas. De ahí el revuelo.
Entre los aficionados del Alba hay división: algunos defienden que es normal que apoye al club de su tierra, con el que creció como futbolista y como persona. Otros, en cambio, consideran inapropiado ver al capitán celebrando el ascenso de un rival directo, aunque sea desde el plano personal.
Lo cierto es que Riki tiene contrato con el Albacete hasta 2026 y, salvo sorpresa, iniciará su quinta temporada en el club manchego tras haberse consolidado como una pieza importante en el centro del campo. En el pasado, ha habido rumores e intereses por parte del Real Oviedo, pero esta vez la imagen no ha reavivado ese runrún, ya que el conjunto ovetense jugará en Primera División y, a día de hoy, ese no parece el escenario para el mediocentro ovetense.
¿Debe un jugador desligarse emocionalmente de su pasado cuando viste otra camiseta? ¿O es humano celebrar los logros del club que lo vio nacer? El debate está servido. Y Riki, sin quererlo, está en el centro.