Lío monumental en el Cádiz: su directiva, en evidencia y con la afición en contra tras la revelación de supuestos malos tratos dentro del club

Escrito por: Carlos Gómez

sábado, 14.06.2025

La situación en Cádiz no está siendo la que debería ser dado el gran fichaje que realizó el conjunto gaditano hace poco, incorporando a Suso, ex del Sevilla, a sus filas.

Hace unos días, una noticia en forma de reportaje rompía de forma brusca toda la actualidad del club andaluz. El periodista Javier Ramírez, de ‘masquealdía‘, publicó los testimonios de trabajadores y ex trabajadores del club gaditano acerca de su vicepresidente, Rafael Contreras. Lo que se denuncia en el citado reportaje es cuanto menos inusual en un club profesional y, por supuesto, gravísimo a nivel laboral. Son varios los empleados que denuncian vejaciones y humillaciones por parte del vicepresidente de la entidad.

«Actos institucionales, eventos del club o comidas se convirtieron en verdaderas películas de terror por la falta de profesionalidad y carencias en el trato humano de los mandamases del club«, menciona el reportaje. Uno de los testimonios recogidos afirma que «nos obligaba a cantar el himno oficioso del Cádiz mientras sonreía con soberbia. Quería demostrar que estaba por encima”, refiriéndose a un ‘examen de cadismo’ que el mismo vicepresidente les hacía pasar a los trabajadores del club, a forma de humillación y burla. «También nos pedía que escribiéramos un deseo para el equipo en un papel. Tras leerlo, lo hacía una bolita y lo arrojaba al cesto de basura a la vez que afirmaba que era una porquería», añadía el relato.

Otro testimonio, bajo un nombre ficticio, afirma que “nos obligaban a cantar el ‘me han dicho que el amarillo’ (una célebre copla de Carnaval que se ha convertido en el himno oficioso del Cádiz CF), delante de la sonrisa del vicepresidente. Se convertía en una performance violenta y muy incómoda porque se cachondeaba en nuestra cara. A la gente le temblaban las piernas”.

Pero sin duda, el más llamativo y estremecedor de los testimonios es el de Juan Antonio ‘Chino’, un trabajador del club que, además, ha sido despedido en las últimas horas precisamente tras la publicación del reportaje, en el que figura su nombre y testimonio. «Contreras mandaba a su gente de confianza para que presionara«, empezó comentándole al citado medio autor del reportaje. «Me hicieron trabajar con síntomas de covid«, añadió. «Inventaron un parte disciplinario y, cuando me lo entregaron, Contreras me miraba sentado en su coche riéndose. Ahora pasa todos los días por la puerta de mi bar (trabajo que compagina con el actual en el Cádiz CF). Me gustaría saber a qué se debe la fijación que tiene conmigo. Me siento acosado«, fue otra de las declaraciones. El nombrado trabajador sufrió una «situación de presiones, trato vejatorio, degradante y acoso y que también fue discriminado por razón de salud al despedirle estando en baja médica«.

También confirmó la versión de sus compañeros, afirmando que «a mí me pidieron cantar el himno a cambio de una paletilla pero me negué. Me entregaron la paletilla en la calle. Yo no entiendo el sentido de obligar a cantar el himno del Cádiz para ganar algo”.

Sin duda, tal y como se recoge en el reportaje, se trataría de un comportamiento inaceptable por parte de un directivo de un club profesional de fútbol. Además, en el día de ayer y en mitad de la rueda de prensa de presentación de la campaña de abonados, el vicepresidente de la entidad gaditana fue preguntado por el periodista Benito Arroyo, de Diario AS, acerca de este tema. Lejos de obtener respuesta, el presidente del club, Manuel Vizcaíno, de entrometió y respondió con soberbia afirmando que «algunos deberían estudiar más la asignatura de ética y valores en la carrera de periodismo«. Aunque también, además de soberbia, se percibe cierta confusión y nerviosismo en su respuesta, llegando a decir que «no hay que hacer caso a cuentas fake«, cuando el reportaje está firmado por un periodista y publicado en un medio de comunicación.

Sin duda, la situación que se ha vivido en el entorno del Cádiz; entre el reportaje, el despido de uno de los trabajadores que hablan en el mismo y la respuesta poco elegante dada por el presidente, deja perplejo a cualquiera que intente comprenderla, independientemente del equipo que sea.