La urgencia este verano en el Albacete es ofensiva

Escrito por: 5 más el descuento

martes, 22.07.2025

A día de hoy, el Albacete Balompié encara su tercera semana de pretemporada con una evidente carencia en su plantilla: la delantera. Y no es un detalle menor.

El gol, ese bien tan escaso como determinante en el fútbol, brilla por su ausencia en la zona ofensiva del equipo. Con Higinio en pleno proceso de recuperación de su lesión, Dani Escriche con un pie más fuera que dentro, y el joven canterano Marcos Moreno todavía en etapa de formación, la realidad es clara: al Alba le faltan, como mínimo, dos delanteros con garantías.

No se trata solo de cantidad, sino también de calidad. La afición albacetista lo sabe. Lo que necesita este equipo no es simplemente rellenar dorsales, sino incorporar perfiles que cambien partidos, que generen peligro constante y, sobre todo, que marquen goles. Porque, sin gol, no hay ascenso, ni siquiera estabilidad en una categoría como LaLiga Hypermotion, donde cada punto cuenta y cada ocasión desperdiciada se paga cara.

El club tiene ahora mismo una oportunidad única para hacerlo bien. La venta de Kofane al Bayer Leverkusen, cifrada en torno a los 6 millones de euros, ofrece un margen económico que rara vez se ha visto por estos lares. ¿Se destinará una parte significativa de ese dinero a fichar un «9» de nivel? La lógica dice que sí, pero la afición, cansada de ver pasar veranos entre promesas y cesiones, quiere hechos. Y los quiere ya.

La temporada pasada evidenció que el Albacete necesita mucho más poder de fuego. El equipo dependió demasiado de apariciones puntuales y de los goles de los mediocampistas. Para dar un salto, para aspirar a algo más que salvar la categoría, hace falta un delantero diferencial. O dos.

No vale con promesas ni apuestas inciertas. Es el momento de arriesgar con cabeza, de traer nombres que entusiasmen, que llenen el Belmonte y que empujen al equipo a competir con los de arriba. Porque el Alba tiene una base sólida, un técnico con ideas, y una afición fiel. Solo falta dinamita arriba.

¿Tardará mucho en llegar? El reloj corre. Y los goles, de momento, siguen sin dueño.