Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 25.08.2025
Dos decisiones arbitrales más que controvertidas y una malísima versión defensiva ajusticiaron a un Albacete que perdió ante el Racing de Santander por dos goles a tres. Villalibre en tres minutos anotó dos goles que devolvieron a la realidad a los de Alberto González.
El choque comenzó en el Belmonte con energía, como si el partido en Almería todavía se estuviese jugando, pero con rivales distintos. El debut como local del Albacete se inició bajo un sofocante calor y un remozado Carlos Belmonte, césped incluido.
La primera ocasión no tardaría en llegar tras un saque de esquina en el que el cuadro visitante a punto estaría de adelantarse. Salinas cabeceó un gran balón parado y Mariño respondió con reflejos bajo palos. Un día más en la oficina se aventuraba un partido eléctrico y quién sabe si también con goles. El Alba no tardó en acudir a la fiesta con Jefté en punta y Morcillo y Gámez a los costados, desde donde se proyectaba toda la energía manchega.
La ocasión más clara de gol para los blancos la tendría Jefté en sus botas tras zafarse de los defensas y plantarse solo, aunque algo escorado, ante Ezkieta. Erró el grancanario en su primera gran aparición de gol con el Alba. El duelo se convirtió en un electro shock constante de idas y venidas donde el Racing, a través de la combinación entre Iñigo Vicente y Andrés Martín ofrecían peligro constante en campo manchego.
Más que la segunda jornada parecía un todo o nada bajo el sofocante calor albaceteño. Y entre tanto, lo que llegó fue el gol del Albacete obra de Fran Gámez, sin embargo desde el VAR ofrecerían una toma -lejana- en la que se ‘supone’ que al inicio de la acción existe un fuera de juego previo al gol. Ni en el estadio ni los comentaristas de TV ni nadie daba crédito, ver par creer como el arbitraje se sigue encargando del Albacete. Una temporada más.
Con el lógico enfado del respetable albaceteño se llegaría a la pausa de hidratación, más necesaria que nunca por las revoluciones a las que unos y otros vertían el choque. Eso sí, tras la misma, el ritmo decreció considerablemente como es normal en pos de un juego más horizontal.
El Alba no obstante parece no querer oír del juego horizontal y buscó una y otra vez la espalda racinguista. Los cántabros se defendían bien y ni Puertas en derecha ni Morcillo en izquierda encontraban ese último pase tan necesario. El ritmo pese a disminuir seguía siendo considerable, con lo que es tiempo de asueto fue bien recibido por los protagonistas.
SEGUNDA PARTE
El segundo comenzaría con firmes intenciones de desarrollar un partido algo menos eléctrico aunque la realidad es que este Alba es lo que es: a los 50’ Agus Medina aprovecharía una asistencia deliciosa de Javi Villar para cabecear y establecer el primero (1-0). Mejoró todavía más el equipo manchego con acercamientos tras el gol y un rival algo perdido por momentos, pero precisamente eso sería aprovechado por los cántabros para, tras un saque de esquina anotar Andrés Martín el (1-1).
Enésimo capítulo de los de Alberto. Enésima ocasión en la que sufría un Albacete que tardó poco en reaccionar a través de Jon Morcillo con un zapatazo desde la frontal para, en el 64’ poner el (2-1).
Un ida y vuelta, un tuya mía, un todo o nada en cada balón donde el Albacete no conseguía parar el tiempo y con ello ganar metros. No podía el equipo de Alberto… y enfrente estaba el Racing de Santander.
Pero no solo el Racing, enfrente estaba Asier Villalibre. El atacante vasco remontaría en apenas tres minutos para un rival que veía como el 2-2 llegaba con muchísima polémica en la que el VAR volvería a perjudicar al Alba. Después, un nuevo error defensivo haría que el búfalo ajusticiase a un Albacete cansado y casi hundido por como se daba el guion de partido.
En los minutos finales se comprobó, como era lógico y normal, el cansancio: además, el correcalles habitual cesó y eso lo acusaron los manchegos en contra, que pese al buen partido, serían perjudicados primero por unas controvertidas decisiones arbitrales y después por una versión defensiva horrible.