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Escrito por: 5 más el descuento
martes, 26.08.2025
El Albacete Balompié vivió ayer una de las noches más frustrantes de los últimos tiempos. El empate frente al Racing de Santander estuvo marcado por decisiones arbitrales que dejaron perplejos a aficionados, jugadores y expertos por igual.
La polémica arrancó en la primera mitad, cuando Fran Gámez vio cómo su gol era anulado por el VAR de manera sorprendente, provocando incredulidad tanto en el estadio como ante los televisores de toda España. La acción, lejos de ser clara, desató un debate inmediato sobre la interpretación y el uso de la tecnología en situaciones controvertidas.
La situación se agravó en el 2-2 final de Villalibre, en una acción precedida de una falta inexistente sobre Lazo, que facilitó el gol del Racing. Este tipo de decisiones cuestionables aumentó la indignación de la afición albacetista y generó comentarios irónicos entre especialistas y periodistas deportivos.
Un ejemplo que se volvió viral en redes fue la crítica mordaz de un experto:
“En el gol del Albacete, los del VAR han rebobinado tanto que el que estaba en fuera de juego era José Luis Zalazar…”
Estas palabras reflejan el sentir general: lo que debía ser una herramienta de justicia se convirtió en motivo de mofa y ridículo, dejando en evidencia al árbitro Alejandro Morilla Turrión y su equipo de VAR.
Para el Albacete, el resultado fue un castigo inmerecido que empaña la actuación del equipo sobre el terreno de juego. La sensación general es que, más allá de los puntos perdidos, la justicia deportiva quedó en entredicho.