Dos jugadas idénticas, dos criterios distintos: el Albacete, siempre el perjudicado

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 16.09.2025

En el fútbol, las comparaciones suelen ser odiosas, pero cuando se trata de decisiones arbitrales la sensación de injusticia se multiplica. El Albacete Balompié volvió a vivir ayer una situación que inevitablemente recordó a lo ocurrido la temporada pasada con Kofane.

Entonces, en un partido contra el Málaga, el delantero peleaba un balón aéreo y, por la diferencia de altura con su rival, terminó golpeándole con el antebrazo en la cara. No hubo intención de agredir, pero el colegiado no dudó: roja directa. El Alba jugó en inferioridad y pagó las consecuencias.

Ayer, en Zaragoza, la historia se repitió… pero con distinto final. En una acción prácticamente calcada, Escriche y Paul, del Zaragoza, se enzarzaron en un balón dividido. Tras varios empujones, el jugador maño, más alto, estiró el brazo y golpeó con el antebrazo el rostro del delantero albacetista. Misma zona del cuerpo, misma acción… pero esta vez, el árbitro se limitó a mostrar tarjeta amarilla.

La pregunta es clara: ¿cuál de las dos acciones está bien arbitrada? ¿La roja de Kofane o la amarilla de Paul? La respuesta es imposible de resolver de manera objetiva, pero lo que sí parece evidente es que, elija el criterio que elija el estamento arbitral, el Albacete siempre sale perjudicado. Una sensación repetida que sigue alimentando el malestar en torno a las decisiones que rodean al club manchego.