El Albacete Balompié se hace fuerte y pone fin a la sangría defensiva

Escrito por: Carlos Gómez

lunes, 22.09.2025

El Albacete Balompié ha conseguido un objetivo muy importante en las dos últimas semanas, ante Real Zaragoza y Real Valladolid: poner fin a la sangría defensiva del equipo, que había encajado 13 tantos en cuatro partidos.

En Zaragoza, el Albacete Balompié tuvo la solidez defensiva como objetivo principal. Alberto González ideó un partido en el que ocurrieran pocas cosas y que, como mínimo, el Albacete no encajara a pesar de que tampoco pudiera anotar. Así, el Albacete se llevó un punto muy reñido y cortó la mala dinámica de tres derrotas de forma consecutiva.

En el día de ayer la propuesta fue un poco más allá. Tocaba aspirar a algo más tras el primer paso en Zaragoza, y el Albacete volvió a conseguir su objetivo. No solo mantuvo, de nuevo, la portería imbatida, sino que además anotó dos tantos ante un Real Valladolid que tan sólo había encajado dos goles en los cinco partidos anteriores. Los pucelanos también llegaban en buen momento en ataque, no consiguieron alargar esa racha goleadora en el Carlos Belmonte. Amath y Latasa, dos de las grandes referencias del equipo de Guillermo Almada en ataque, no pudieron destacar además de por sus errores, sobre todo del segundo mencionado.

La repentina solidez defensiva del equipo puede explicarse con la incorporación de tres jugadores clave. Dos de ellos son centrales y han vuelto de lesión: Vallejo y Pepe Sánchez. Ambos coincidieron en el eje de la zaga en la primera mitad en Zaragoza, se sumaría Javi Moreno en la segunda parte de ambos encuentros. El otro nombre a destacar es el de Raúl Lizoain, que ayer fue clave con varias paradas de mérito. Alberto apostó por su titularidad en Zaragoza, a pesar de que Mariño venía haciéndolo bien en las primeras jornadas, tras la portería imbatida se alargó su presencia en el arco albacetista durante esta semana, y volvió a dejarlo sin goles en contra.