El Albacete calca la dinámica del último descenso y también la del Tenerife el año pasado

Escrito por: 5 más el descuento

miércoles, 10.09.2025

El arranque de temporada del Albacete Balompié ha encendido todas las alarmas. Con tan solo 1 punto de 12 posibles y un balance de 13 goles encajados en tres derrotas, el equipo manchego no solo se ha convertido en el conjunto más goleado de Primera y Segunda División, sino que ha despertado viejos temores en una afición que mira a la hemeroteca con preocupación.

Los paralelismos son inevitables. El curso pasado, el Tenerife firmó idéntico arranque: un empate y tres derrotas en las cuatro primeras jornadas. Aquella dinámica acabó arrastrando al cuadro insular hasta el descenso a Primera Federación.

Más atrás, en 2022, fue el Racing de Santander el que protagonizó un inicio incluso peor que el actual del Alba, con 0 puntos de 12. Sin embargo, los cántabros reaccionaron a tiempo y cerraron el curso con 54 puntos y la permanencia asegurada. Aquella temporada, el Albacete de Rubén Albés disputó el playoff de ascenso, mostrando que los inicios no siempre marcan un destino irreversible.

El problema para el Alba es que también existe un precedente propio que enciende todas las luces rojas: en 2020, con Lucas Alcaraz en el banquillo, el equipo calcó la cifra actual —1 punto de 12—. La derrota en la quinta jornada en Zaragoza precipitó su destitución y el inicio de una sucesión de entrenadores (López Garai, Menéndez y Noguerol, hasta cuatro técnicos en total) que no evitaron un descenso traumático a Primera Federación.

Hoy, con Alberto González en el banquillo, la historia vuelve a colocar al Alba en una encrucijada. El técnico tiene crédito, pero el margen de error se reduce con cada partido y la afición, con los recuerdos de 2020 todavía vivos, reclama una reacción inmediata.

La visita a Zaragoza llega en el peor momento, con la zaga bajo mínimos y el ambiente enrarecido. El Alba debe romper la dinámica cuanto antes, antes de que los fantasmas del pasado vuelvan a hacerse demasiado presentes.