Escrito por: 5 más el descuento
martes, 16.09.2025
El Albacete Balompié atraviesa un inicio de temporada que roza lo alarmante. Cuando apenas ha transcurrido un 12% del calendario liguero, el conjunto dirigido por Alberto González suma únicamente dos puntos de quince posibles, un registro muy pobre que enciende todas las alarmas en el Carlos Belmonte.
Los números son fríos y contundentes: tres derrotas —dos de ellas en casa— y dos empates. La fragilidad defensiva, con más de una decena de goles encajados en apenas cinco encuentros, se ha convertido en la principal losa para un equipo que no termina de traducir en resultados las sensaciones que a ratos transmite sobre el terreno de juego.
El ambiente en la grada empieza a reflejar esa preocupación. Tras caer en el Belmonte por goleadas, la afición ha manifestado su malestar con el rumbo del equipo, que ocupa posiciones bajas en la clasificación y ofrece síntomas de debilidad tanto en el plano anímico como en el competitivo.
Históricamente, el Alba no acostumbra a protagonizar arranques tan flojos en Segunda División. De hecho, este comienzo se sitúa ya entre los peores de su historia reciente, comparable al sufrido en la temporada 2020/21, que acabó con descenso a Primera Federación.
Con este panorama, la figura de Alberto González entra inevitablemente en el foco. Aunque el club mantiene su confianza en el técnico, el calendario no concede tregua y el próximo compromiso frente al Valladolid se antoja clave para medir hasta qué punto el equipo es capaz de reaccionar.
El Alba necesita victorias inmediatas para evitar que la dinámica negativa se enquiste y la presión aumente. El tiempo corre y los números no engañan: con un punto de media cada dos jornadas, la situación es insostenible en una liga tan igualada como la LaLiga Hypermotion.