Escrito por: Carlos Gómez
sábado, 06.09.2025
Alberto González dijo en sala de prensa que «él prefiere una plantilla corta para sacar lo mejor de cada futbolista«, ya que el técnico malagueño cree que «rotando las posiciones para cubrir huecos hace que saquemos el máximo rendimiento a cada jugador, antes que tener una plantilla densa y dejar a algunos futbolistas en el ostracismo«. Una visión que a priori parece correcta o, como mínimo, interesante. Lo cierto es que lo es, sin duda alguna, pero solo sobre el papel. La idea, llevada a la práctica del Albacete Balompié, es descabellada. Y es que ha dado lugar a que Alberto González solamente tuviera disponibles 16 futbolistas del primer equipo, contando con el portero suplente, para hacer la convocatoria y completarla con canteranos, de los cuales sólo jugó Jota.
Y es que la llamada «plantilla corta» solamente funciona cuando el club tiene una estabilidad en su plantilla, para ello es vital minimizar las lesiones y en Albacete se ha conseguido justo lo contrario. Hasta seis jugadores del equipo están actualmente de baja o sin poder jugar, como es el caso de Higinio por la sanción de cuatro partidos. El resultado de llevar a cabo una idea cuando el contexto no favorece ya lo hemos visto, un equipo al que, según dijo Alberto tras el partido, «no le da«.