Escrito por: 5 más el descuento
miércoles, 10.09.2025
El inicio de temporada del Albacete Balompié está dejando una herida profunda en el plano defensivo. Con 13 goles en contra en solo cuatro jornadas, el conjunto manchego no solo es el equipo más goleado de Primera y Segunda División, sino que además ha igualado un registro que no se veía desde 1974: ningún equipo en el fútbol profesional había encajado tantos goles en el arranque liguero desde entonces.
Las cifras son demoledoras: más de tres goles por partido de promedio, una losa que hace imposible competir con garantías pese a que el equipo de Alberto González ha mostrado destellos ofensivos interesantes. Sin embargo, cada desajuste atrás se convierte en un castigo inmediato.
El panorama para el técnico malagueño no es alentador. A las dudas estructurales en la zaga se suman las lesiones y sanciones que condicionan cualquier posible reajuste el próximo lunes en Zaragoza. Jon García fue expulsado ante el Mirandés y se perderá el próximo compromiso en La Romareda, mientras que la evolución de Pepe Sánchez y Jesús Vallejo sigue marcada por la incertidumbre de sus dolencias. El único central disponible con plenas garantías es Javi Moreno, aunque su rendimiento hasta ahora no ha estado a la altura de un líder defensivo.
En este contexto, Alberto González ha probado con soluciones de emergencia como la recolocación de Javi Villar en el eje de la defensa, aunque el experimento no ha servido para frenar la sangría. El Alba continúa mostrando debilidad aérea, problemas en las vigilancias y falta de contundencia en el uno contra uno.
El Albacete está obligado a replantear su modelo de juego y su organización defensiva si no quiere ver comprometido su objetivo de asentarse en la zona media de la tabla. La estadística es alarmante, y la necesidad de reacción, inmediata.