Alberto, entre sus mejores números en Albacete y la crítica: ¿por qué?

Escrito por: 5 más el descuento

sábado, 18.10.2025

El Albacete Balompié atraviesa uno de sus mejores momentos en cuanto a resultados desde que Alberto González tomó las riendas del banquillo. Los números avalan su trabajo: el equipo ha pasado de ser el más goleado en el arranque de la temporada a encadenar cuatro porterías a cero en los últimos cinco partidos, sumando una racha de ocho puntos de los últimos doce y escalando hasta la zona media de la clasificación.

Pero, pese a la evidente mejora, el ambiente en torno al entrenador no es de plena satisfacción. Parte de la afición del Alba se muestra crítica con el estilo de juego y reclama un equipo más ambicioso y ofensivo. La paradoja está servida: buenos resultados, pero poco entusiasmo.

Del caos a la estabilidad

Cuando Alberto González llegó al banquillo, el Albacete era un equipo desajustado y vulnerable atrás. En apenas un mes de competición había recibido 16 goles, una cifra que lastraba cualquier intento de crecimiento. El técnico malagueño aplicó un cambio de rumbo claro: priorizar la solidez, el orden y la seguridad defensiva.

El resultado ha sido visible. El Alba ha mejorado en estructura, repliegue y disciplina táctica. En las últimas jornadas, Lizoain ha recuperado confianza, los laterales han ganado equilibrio y la pareja de centrales ha mostrado consistencia.
El equipo ya no concede tanto, y esa es la base sobre la que González ha construido su proyecto.


El debe: el gol y la propuesta

Sin embargo, el precio de esa solidez ha sido alto en términos de espectáculo. El Albacete ha perdido chispa en ataque y acumula varios partidos sin marcar. Ni Jefté, ni Escriche, ni el lesionado Higinio han logrado aportar la pegada necesaria, y las segundas líneas, aunque activas, no han podido compensar la falta de eficacia.

El equipo genera menos ocasiones, y cuando lo hace, carece de contundencia. A ojos de una parte del público, el Alba juega “a no perder”, y ese pragmatismo choca con la identidad alegre y ofensiva que dejó el ciclo anterior con Rubén Albés, aún presente en la memoria colectiva del aficionado.

En redes sociales y en el propio Belmonte, las críticas se han hecho notar: se valora el esfuerzo y la disciplina, pero se cuestiona la falta de ambición y la tendencia a proteger el resultado antes que buscarlo.


Números que defienden al técnico

A pesar de las voces disconformes, los datos son claros: Alberto González firma su mejor etapa en el banquillo del Albacete.

  • 8 puntos de los últimos 12 posibles.

  • 4 porterías a cero en cinco partidos.

  • Un equipo que ha pasado de pelear por salir del descenso a instalarse en la zona media.

Son argumentos que refuerzan la idea de que el equipo ha encontrado equilibrio y empieza a competir con garantías.


El reto: convencer a través del juego

El próximo paso para Alberto González es convertir la eficacia en emoción. El entrenador ha conseguido frenar la caída, pero necesita recuperar la ilusión de una afición exigente que pide algo más que resultados: quiere reconocerse en su equipo.

En Castalia, el Albacete volverá a medir su evolución ante un rival de nivel. Un buen resultado podría reforzar la confianza en el proyecto; una derrota gris, reavivar el debate.