Escrito por: Rodrigo Quero
viernes, 17.10.2025
La realidad es esa: Alberto González atraviesa su segunda mejor racha de partidos sin perder desde que llegó al banquillo del Albacete Balompié. No es la más brillante en cuanto a puntos, pero sí en cuanto a regularidad y solidez, dos aspectos que el técnico malagueño siempre ha considerado fundamentales para construir un equipo competitivo.
El Alba suma ya cinco partidos consecutivos sin conocer la derrota, con un balance de dos victorias y tres empates, igualando así la segunda mejor racha desde la llegada de Alberto al club. Una dinámica que recuerda a la vivida la temporada pasada, entre las jornadas 20 y 24, cuando el equipo también encadenó cinco encuentros invicto con una victoria y cuatro empates.
La mejor racha de Alberto, eso sí, parece difícil de repetir. Fue en el tramo final de la temporada 2022/23, cuando tras perder en su debut, el equipo enlazó ocho partidos seguidos sin caer, con un balance de cinco victorias y tres empates, logrando una salvación que se celebró como un título en el Carlos Belmonte. Aquella dinámica se extendió incluso al inicio del siguiente curso, cuando el Albacete arrancó con dos victorias más, completando una racha histórica de diez partidos sin perder.
Ahora, más de un año después, el equipo vuelve a encontrar estabilidad. No está deslumbrando en el juego, ni mostrando una gran pegada —las dos últimas jornadas han terminado sin marcar—, pero ha recuperado algo que había perdido: fiabilidad. Cuatro porterías a cero en los últimos cinco encuentros y una evidente mejoría defensiva sostienen el crecimiento del grupo.
Mientras se habla de la falta de gol, de la necesidad de un delantero o del nivel de ciertos futbolistas, Alberto sigue centrado en su idea, sin entrar en el ruido. El técnico malagueño sabe que la regularidad es la base sobre la que se construyen los objetivos, y esta racha lo confirma.
El próximo reto será Castalia, un estadio complicado y ante un Castellón en plena forma. Si el Albacete logra puntuar, ampliará su racha a seis partidos sin perder, acercándose poco a poco a aquella serie de ensueño que marcó sus primeros meses en el club.