Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 26.10.2025
El partido en Castalia tuvo casi de todo y, afortunadamente, cayó del lado del Albacete (pese a Moreno Aragón y Figueroa Vázquez en el VAR). Y es que este Alba es un equipo de contrastes, capaz de lo mejor y de lo peor (faltaba por verlo ante el Córdoba): Agus, estupendo en la faceta goleadora, falló sin embargo un gol casi “cantado”; el Alba, peleón, pero muy impreciso en los últimos pases y muy agazapado atrás tras haber podido marcar al menos dos goles pronto para tranquilidad de todos, salvado esta vez sí por Lizoaín (su fuerte es estar bajo palos y el Castellón apenas centró). Coincidimos, en general y con Carreras (comentarista del partido en Movistar), en que los mejores del partido fueron Lizoaín y Escriche (tal vez Neva el siguiente), partido en el que a la conocida ausencia de Riki se sumó la inesperada de Vallejo y después la de Pepe Sánchez (demostró Jon García por qué es el cuarto central y había temor ante el Córdoba); además salieron Morci e Higinio desde el banquillo (Higinio se regaló de cumpleaños otra expulsión, con Alberto, uno de los héroes del Riazorazo), Jefté ni siquiera salió, Capi ofreció buenos minutos y, cuando se esperaba que saliera Lorenzo por Gámez, ya tampoco salió por la retirada de Lazo. Un partido en el que, aunque aguantó el resultado hasta el final, el Alba una vez más no aprovechó su superioridad numérica para haberlo sentenciado antes y no acabar pidiendo la hora. Y quedaba por ver cómo afectarían las “secuelas” de este encuentro para recibir al Córdoba en el siguiente y podercontinuar con el “suma y sigue”.
Efectivamente, ante el Córdoba se notaron en demasía las “secuelas” en forma de bajas de Pepe y Vallejo (además de la de Riki) y el equipo volvió a la senda recorrida contra el Mirandés: fallos garrafales defensivos, aprovechados por los cordobeses en los 3 goles –y alguno más que perdonaron- e ineficacia en ataque. Tuvimos que esperar al descuento final para el séptimo gol de Agus Medina, propiciado por un lanzamiento de falta de Morci, quien, inexplicablemente, volvió a ser suplente y no salió –con Pacheco y Jefté- hasta el minuto 64. ¿Por qué no movió el banquillo Alberto hasta ese minuto, desperdiciando casi veinte en los que la nulidad del equipo era notoria? El runrún sobre Alberto llegó hasta escucharse al final algún“Alberto, vete ya”.
Las expectativas estaban muy altas después de los 6 partidos sin perder pero, siendo objetivos, el equipo es uno con Pepe y Vallejo y otro sin ellos-como ha quedado demostrado sobradamente a principio de temporada y cada vez que faltan-, a lo que se unió la inoperancia en el área contraria. Y es que, para colmo de males, los medios centros también estuvieron mal; de hecho, los jugadores sustituidos (aunque tarde) fueron los que peor estuvieron, dentro del tono bajo general del equipo. Y se enciende de nuevo el debate sobre los delanteros del equipo, al que se puede añadir el de los relevos de los defensas centrales titulares. Salvo que aparezca algún delantero o defensa sin equipo antes de enero, habrá que esperar hasta entonces para “parchear” estas posiciones, tan determinantes.
A corto plazo, tras el mal trago de la Copa (primeramente por el viaje, ya veremos el partido), el míster tendrá que poner soluciones en la alineación ante el Huesca para intentar evitar otro desastre como ante el Córdoba, que no es el primero; en casa, el Alba hasta ahora solo ha ganado un partido y ha empatado otro.
SILVIO TÉBAR HERAS