Con Pepe y Vallejo el Albacete no ha encajado; sin ellos, el mismo equipo 16 goles en contra

Escrito por: 5 más el descuento

martes, 07.10.2025

En un equipo que hasta hace poco no encontraba forma de cerrar la puerta, el cambio es tan evidente como significativo. El Albacete Balompié ha pasado de ser un coladero a dejar su portería a cero. ¿La clave? Tiene nombre y apellidos: Jesús Vallejo y Pepe Sánchez. La pareja de centrales que ha cambiado el rostro defensivo del conjunto de Alberto González.

Anoche, en León, el Alba volvió a mostrarse sólido, ordenado y sin sobresaltos atrás. El 0-0 ante la Cultural Leonesa dejó menos espacio para la fantasía ofensiva, pero una nueva demostración de que, con Vallejo y Pepe al mando del eje defensivo, este equipo es otro. Literalmente.

Tres partidos con ellos… tres porterías a cero
Los datos no engañan. El Albacete ha encajado 16 goles en las ocho jornadas disputadas, cifra que lo mantiene como el equipo más goleado de la categoría —empatado con la Real Sociedad B—. Pero hay un matiz que lo cambia todo: ninguno de esos 16 tantos se produjo con Jesús Vallejo y Pepe Sánchez como titulares. Cero. Ni uno.

Con ellos como pareja inicial en la zaga, el Alba ha disputado tres encuentros y no ha recibido gol en ninguno:
0-0 ante el Real Zaragoza
2-0 frente al Real Valladolid
0-0 en León ante la Cultural

La estadística no solo es llamativa: es contundente. El equipo se transforma con ellos sobre el césped. Vallejo aporta jerarquía, colocación, salida limpia de balón y liderazgo silencioso. Pepe Sánchez, más físico y expeditivo, pone el cuerpo y la anticipación. Juntos, se complementan y potencian.

Un punto de inflexión silencioso
Mientras la atención muchas veces se centra en la falta de gol o en los problemas en los costados, la revolución defensiva del Alba ha comenzado desde dentro. Y, aunque el equipo sigue buscando equilibrio, empieza a mostrar una identidad que parecía perdida: la de competir desde la seguridad.

En un campeonato tan igualado como este, dejar la portería a cero se convierte casi en una victoria en sí misma. El Alba lo ha hecho tres veces, y en las tres estaba su pareja de moda. Cuando no han estado —por rotaciones, molestias o decisiones técnicas—, el equipo ha encajado todos sus goles.

¿Casualidad o causalidad?
Los números invitan poco a la duda. El equilibrio defensivo que ofrecen Vallejo y Pepe ha sido, hasta ahora, el único antídoto eficaz ante una sangría de goles que amenazaba con lastrar la temporada. Su continuidad en el once parece hoy incuestionable, no solo por méritos propios, sino por el efecto dominó que provoca su presencia: el equipo juega más junto, el portero sufre menos, y el Alba compite más y mejor.

En Albacete se empieza a hablar de ellos con respeto. No son los más llamativos, no hacen goles, pero sin Vallejo y Pepe, el Alba no sería el mismo. La solidez empieza a construirse desde atrás… y en el Carlos Belmonte ya saben quiénes son los arquitectos del nuevo muro.