El Albacete sufrió en León su tercera expulsión: todas han sido roja directa

Escrito por: 5 más el descuento

martes, 07.10.2025

La noche en León parecía encaminarse a un empate sin sobresaltos, pero el tramo final del partido volvió a poner a prueba la resistencia del Albacete Balompié. En el minuto 74, con el marcador en tablas (0-0) y el partido bajo control, Antonio Puertas vio la roja directa por una acción que a primera vista pareció más torpe que malintencionada. Un golpe en el pecho a un rival, en un lance sin aparente tensión, que el árbitro Orellana Cid no dudó en castigar con la máxima sanción.

El Albacete, que hasta ese momento había sostenido bien el pulso físico y táctico del encuentro, se vio obligado a resistir los últimos minutos en inferioridad. Lo logró, sí, pero el precio fue alto: pierde a un jugador importante por sanción y añade un nuevo episodio a una tendencia preocupante.

Tres expulsiones en ocho jornadas
Con la de Puertas, ya son tres las expulsiones por roja directa que ha sufrido el conjunto manchego en apenas ocho partidos de liga. Ninguna por doble amarilla, ninguna por acumulación: todas han llegado por acciones aisladas y severamente sancionadas. Un patrón que empieza a preocupar en el entorno del equipo.

La primera fue la de Higinio Marín en Cádiz, castigado por una protesta airada y un leve contacto con el árbitro tras un gol anulado. Luego llegó la de Jon García ante el Mirandés, tras una dura entrada revisada por el VAR. Y ahora, la de Puertas, en una acción que, aunque evitable, parece más producto de la inercia y la imprecisión que de la agresividad.

El equipo aguanta, pero se resiente
La expulsión no impidió que el Alba sumara un punto en el Reino de León, pero vuelve a condicionar los planes de Alberto González. Con una plantilla en construcción y un equipo que intenta asentarse desde el equilibrio defensivo, jugar en inferioridad —aunque sea solo unos minutos— añade tensión innecesaria a partidos ya de por sí exigentes.

Además, el Alba perderá a Puertas para la próxima jornada, una baja sensible teniendo en cuenta su rol como titular en las últimas fechas. Su versatilidad en ataque y su experiencia lo convierten en una pieza clave para el técnico andaluz, que deberá reajustar su plan ofensivo.

¿Casualidades o falta de control?
En el vestuario se insiste en que son acciones puntuales, sin patrón común. Pero los números empiezan a reflejar otra cosa. Tres expulsiones directas en menos de un cuarto de campeonato son demasiadas para un equipo que vive en márgenes estrechos, y que aún está buscando la estabilidad que le permita crecer en la tabla.

Alberto González ha logrado reforzar la solidez defensiva del equipo —dos jornadas consecutivas con la portería a cero—, pero ahora deberá trabajar también en el control emocional de sus jugadores. Porque cada roja no solo es un castigo individual, sino una carga colectiva.

Y en un equipo que aún pelea por asentarse, no hay margen para regalar minutos… ni hombres.