Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 20.10.2025
El Albacete Balompié atraviesa su mejor momento de la temporada. El equipo de Alberto González volvió a sumar tres puntos de oro en Castalia tras imponerse por 0-1 al CD Castellón, y con ello encadena seis jornadas consecutivas sin conocer la derrota. Una racha que ha cambiado por completo la dinámica del conjunto manchego, que hace apenas un mes coqueteaba con la zona baja y ahora mira de cerca los puestos de play-off de ascenso, situándose a tan solo dos puntos de la sexta plaza.
La solidez defensiva ha sido la clave de esta transformación. El Alba ha encontrado el equilibrio que tanto necesitaba y ha convertido la portería de Raúl Lizoain en un muro prácticamente infranqueable. Cinco porterías a cero en las últimas seis jornadas certifican el crecimiento de un equipo que ha sabido reconstruirse desde atrás. Con una zaga en plena forma y un centro del campo cada vez más compacto, los manchegos han pasado de ser un equipo frágil a uno incómodo y competitivo.
En ataque, jugadores como Agus Medina, máximo goleador del equipo con seis tantos, están marcando la diferencia, mientras que hombres como Dani Escriche aportan trabajo y carácter en cada partido. La conexión entre esfuerzo, compromiso y eficacia se ha convertido en el sello de identidad de este nuevo Albacete.
Aun así, Alberto González prefiere mantener los pies en el suelo. En la rueda de prensa posterior al encuentro, el técnico malagueño quiso enfriar la euforia creciente entre la afición:
“No soy de hacer cuentas. Vamos al siguiente partido a sumar lo máximo que podamos. Cuando tengamos que pensar en la clasificación, veremos por qué podemos pelear”.
El entrenador cerró su intervención con un mensaje claro y realista:
“El reto es llegar lo mejor clasificados que podamos a las últimas diez jornadas”.
Mientras tanto, el Carlos Belmonte vuelve a sonreír. El Alba ha recuperado su identidad, su competitividad y, sobre todo, la esperanza de volver a soñar con algo grande. Porque con esta dinámica, el sueño del ascenso ya no parece una utopía, sino una posibilidad cada vez más cercana de seguir en esta dinámica.