Escrito por: Rodrigo Quero
jueves, 02.10.2025
El Albacete ha encontrado en Pepe Sánchez un amuleto defensivo. Los números no engañan: con él sobre el césped, el equipo no ha encajado un solo gol. Sin él, la historia es muy distinta.
Pepe se perdió las primeras cuatro jornadas de liga por un golpe en el tobillo sufrido en el último amistoso de pretemporada. La ausencia se notó y mucho: en esos cuatro encuentros el Alba recibió la friolera de 13 goles, convirtiéndose en el equipo más goleado de la categoría.
Su regreso llegó en Zaragoza y el efecto fue inmediato. El Albacete dejó la portería a cero en Aragón y volvió a repetir la gesta en el siguiente compromiso frente al Real Valladolid, donde los manchegos vencieron por 2-0. Dos partidos, dos victorias y ningún gol encajado.
El contraste volvió a aparecer en El Molinón. Pepe Sánchez no jugó ni un solo minuto y la defensa albacetista volvió a sufrir, recibiendo tres goles en apenas media hora. Aunque la reacción épica del equipo acabó dándole la vuelta al marcador (3-4), la fragilidad defensiva sin Pepe volvió a quedar expuesta.
En cifras, el dato es contundente: con Pepe Sánchez en el campo, el Albacete ha dejado su portería a cero en el 100% de los partidos (2/2). Sin él, el equipo ha encajado 16 tantos en 5 encuentros.
Más allá de la estadística, la presencia del central aporta jerarquía, seguridad y liderazgo a una zaga que todavía busca asentarse. Su vuelta definitiva podría ser clave para que el Alba encuentre la solidez defensiva que tanto necesita.