Las críticas vuelven a Alberto por sentar a Mariño y devolver la titularidad a Lizoain

Escrito por: Rodrigo Quero

domingo, 23.11.2025

Las críticas han vuelto a señalar a Alberto González tras su decisión de devolver la titularidad a Raúl Lizoain en Gran Canaria después del gran partido de Diego Mariño la jornada anterior. La portería del Albacete se ha convertido en uno de los grandes focos del debate en el albacetismo estas últimas temporadas, esta temporada precisamente por el gran nivel de ambos porteros, sin emabargo, el cambio de guardameta ante Las Palmas ha reavivado un malestar que parecía adormecido.

El inicio de curso ya dejó claro que la portería no tenía dueño. Mariño arrancó como titular y disputó las cuatro primeras jornadas, pero los 13 goles encajados en ese tramo terminaron por abrir la puerta a Lizoain. El canario encadenó entonces varias porterías a cero y dio la sensación de haberse ganado el puesto, hasta que el rendimiento colectivo volvió a tambalearse y Alberto optó por otra vuelta de tuerca.

La pasada jornada, Mariño regresó al once y respondió con lo que se le pide a un portero: seguridad, paradas de mérito y la portería a cero. Su actuación fue una de las claves del triunfo y todo apuntaba a que repetiría bajo palos en el siempre exigente viaje a Gran Canaria. Sin embargo, el técnico decidió apostar de nuevo por Lizoain, en una decisión que se interpretó más desde lo emocional que desde lo deportivo: vuelta a casa, partido en su tierra y ante su ex equipo.

El guion no ayudó a sostener la apuesta. Lizoain encajó dos goles en una primera parte muy floja del equipo y buena parte de la afición consideró que en ambas acciones podía haber hecho algo más. A partir de ahí, las miradas se giraron hacia el banquillo. No solo se cuestiona al portero, se cuestiona la gestión: tantos cambios en la portería, sin que haya un titular claro, alimentan la sensación de inestabilidad.

De cara a lo que viene, el escenario parece claro: se da casi por hecho que Mariño regresará a la titularidad en Liga, empezando por el duelo frente al Deportivo, mientras que Lizoain podría quedar relegado a la Copa. Pero, más allá de nombres, el mensaje que deja la derrota en Las Palmas es nítido: cada decisión en la meta ya no se mide solo por el rendimiento, sino también por el desgaste que puede generar alrededor de un Alberto González que vuelve a estar en el foco.