Escrito por: Rodrigo Quero
miércoles, 26.11.2025
El Carlos Belmonte se prepara para uno de los grandes exámenes defensivos de la temporada. El sábado se miden el segundo equipo más goleado de la categoría, el Albacete, contra el segundo más goleador, un Deportivo que llega lanzado y dispuesto a llevarse los tres puntos de La Mancha. El recuerdo de la goleada del curso pasado todavía escuece y sirve de aviso: como el Alba no muestre su mejor versión atrás, el castigo puede ser serio.
Los números no engañan. El Deportivo acumula 29 tantos a favor y se presenta en Albacete como una de las delanteras más en forma del campeonato, con mucha calidad en tres cuartos de campo y varios futbolistas capaces de decidir un partido por sí solos. Enfrente estará un Albacete que ha encajado ya 25 goles y figura como segundo equipo más goleado, una estadística que explica buena parte de los sufrimientos clasificatorios del conjunto de Alberto.
Lo llamativo es que el Alba también presenta un dato que habla bien de su potencial defensivo: es el segundo equipo con más porterías a cero, con un total de seis. Esa dualidad resume a la perfección la irregularidad del equipo. Cuando el Albacete logra ajustar líneas y estar concentrado, es capaz de secar a cualquier rival y dejar el marcador propio intacto. Pero cuando concede, lo hace a lo grande: las derrotas llegan acompañadas de auténticas sangrías atrás.
La visita del Dépor, por tanto, obliga a ver la mejor cara defensiva del Alba. No vale un día más de desconexiones, errores en salida de balón o pérdidas en zonas prohibidas. Un rival con tanta pegada y confianza, como ya demostró la temporada pasada con el 5-2 en el Belmonte, no perdona regalos. El reto pasa por juntar líneas, minimizar espacios entre centrales y mediocentros y, sobre todo, evitar que el partido se convierta en un intercambio de golpes.
Si el Albacete quiere transformar esos datos de porterías a cero en una tendencia y no en simples chispazos, el escenario y el rival son perfectos para dar un golpe sobre la mesa. El segundo más goleado contra el segundo más goleador: la ecuación está clara. De la versión que ofrezca el Alba atrás dependerá que el sábado se hable de una noche de reivindicación defensiva o de otro correctivo difícil de digerir.