Escrito por: Carlos Gómez
martes, 25.11.2025
El nuevo y último protagonista que ha repasado su pasado, presente y futuro en 5MaselDescuento.es es Óscar Onrubia. El jugador del BSR Amiab y de la Selección Española Absoluta habla con este Diario tras el reciente Oro que cosechó el combinado español en Sarajevo, el primero en la historia de nuestro país en la competición europea de baloncesto en silla de ruedas.
Los éxitos con Amiab, la selección, sus cualidades dentro del campo, el gran trabajo en sus célebres redes sociales y la salud mental han sido los temas sobre los que ha girado la placentera entrevista.
La entrevista.
P: ¿Cómo fueron sus inicios en este deporte?
R: Empecé de muy chiquitito, con siete u ocho años. Fue gracias a mis padres. Hacia natación, pero les dijeron que para una persona con discapacidad el hecho de socializar y estar en un deporte de equipo podría estar bien. Cuando empecé fue por hobby, lo probé y me gustó. Iba con mis amigos y me lo pasaba bien, era libre de prejuicios… Fue sobre esa edad, como hobby o cualquier extraescolar.
P: ¿Repercutió positivamente en su vida a esa edad tan temprana?
R: Siempre he sido muy dicharachero. Me gusta hablar con la gente, reírme y estar para arriba y para abajo. Siempre me ha gustado ir a entrenar. Sí es cierto que el deporte mejoró mi vida, pero no tenía una mala vida ni una mala infancia. No fue un punto de inflexión a la hora de ser feliz o no. Me hizo estar contento, pero no me cambió la vida en ese momento, lo hizo en un futuro. Ahí era muy pequeño para interpretarlo de esa forma.
P: El baloncesto pasó de ser un hobby a ser su actividad profesional…
R: Todo tiene su proceso. Me crié deportiva y personalmente en Barcelona. Estuve hasta los 18 o 19 años jugando en Barcelona con Óscar Trigo, que era el antiguo seleccionador español. En la medida de que vas creciendo, el hobby va convirtiéndose en lo que te puedes llegar a fijar profesionalmente. A los 14 años entré en la selección sub22, ahí empezó a cobrar sentido la idea de dedicarme a ello, pero con detalles fugaces. Van pasando los años y apunto maneras en Primera División, hasta que Óscar me dice que si quería llegar a convertirme en algo me fuese de Barcelona. En su momento no había ningún equipo en División de Honor. Me fui a Las Rozas, a Madrid, viviendo solo con 19 años. No ganamos nada pero por primera vez contacté con la mejor liga del mundo. Después de ese año se fijan en mi y en Fran Lara, y con 20 años vengo a Amiab, donde llevo seis temporadas, cuatro copas de europa seguidas, tres ligas, una Copa del Rey, una Supercopa… Podemos decir con la boca abierta que somos el mejor equipo del mundo, o que al menos somos uno de los mejores.
P: ¿Cómo es jugar en uno de los mejores equipos del mundo? Por no decir el mejor…
R: Piensa que hay equipos con cinco o seis Champions, pero ninguno con cuatro seguidas. Entonces automáticamente eso te coloca en el número uno. Este año vamos a por la quinta, la competición nos pondrá donde tenga que hacerlo, pero si con la cuarta ya éramos top… Si conseguimos la quinta… Es cierto que es una competición muy complicada, con rivales increíbles y con muchísimo talento. El camino no es fácil, pero si lo hemos hecho cuatro veces puede que lo consigamos una quinta.
P: También lo hablamos con Fran Lara el año pasado. ¿El vestuario del Amiab se siente invencible? ¿Cómo se lleva esa sensación?
R: Parecemos imparables, pero sabemos que no lo somos. El año pasado perdimos Copa del Rey, liga y Supercopa. Sabemos que eso es algo que tenemos que remendar esta temporada, pero eso mismo te demuestra que no somos imparables. Al fin y al cabo es lo mismo. Con la selección lo mismo, cuando las competiciones son a partidos únicos claro que el talento es importante, pero hay muchos factores que hacen que ganes o no. Lógicamente, cuando ganas tantos torneos seguidos es que algo estás haciendo bien. Creo que el talento y el trabajo están ahí, pero nos enfrentamos a grandes equipos. Lo que hay que hacer para ganar es trabajar como si no hubiese un mañana y dejarlo todo en la pista. Si todo eso se junta, las posibilidades de ganar son mayores, aunque nunca totales. Sentirse imparable es bueno, pero los demás también juegan.
P: Pasamos al tema Selección. Imagino que representar a su país es un sueño hecho realidad.
R: Cuando era pequeño me lo tomaba como un hobby. Cuando entré en la selección sub22 con 14 años para mí era lo mejor del mundo, no ganábamos nada por aquella época, pero ir convocado era un sueño hecho realidad. Con ellos estuve en cuatro campeonatos de Europa, en dos quedamos séptimos, en otro tercero y en otro hicimos oro. En Tailandia fuimos bronce. A los 18 entré en la absoluta con los veteranos, fue un sueño hecho realidad. He jugado cuatro campeonatos de Europa, uno quedamos séptimos, hemos ganado dos platas y el último oro de Sarajevo. Nos hemos acordado mucho de esos veteranos que nos han acompañado por el camino. Ha sido un año complicado, veníamos de un cambio generacional y había mucha presión, algunos no confiaban. No sabíamos si íbamos a clasificarnos para el Mundial, que era el primer objetivo. Todo el trabajo nos ha llevado a la final y a ganarle a Gran Bretaña para ser campeones por primera vez en la historia. Es el sueño de cualquier jugador. Estuve también en Tokio, en París, en Hamburgo… Hay mucho rodaje por detrás. El único foco que tengo ahora es el Mundial en Canadá. Queremos llegar a lo más alto, pero vamos con buenas expectativas.
P: En el último europeo incluso formó parte del Quinteto Ideal, además de lo principal que es el Oro que se llevó España.
R: Estar en el Quinteto Ideal del torneo se debe en un 90% a tus compañeros. Son los que nos hacen crecer, confían y nos acompañan. Creo que lo hemos hecho espectacular a nivel de juego, hay algo que la gente no ve, que es el trabajo mental, todas las inseguridades y todas las barreras. He estado ocho años con veteranos que llevaban quince o más años. Pablo Zarzuela llevaba veinte años y ha conseguido su primer oro. Imagínate. Hemos cogido las riendas de una selección con mucha historia, ahora también estamos rodeados de grandes jugadores, pero algunos necesitamos un poquito más de experiencia. Hemos sabido dejar los egos a un lado y jugar como equipo. Nos conocemos desde que jugábamos en la sub 18, nos miramos y sabemos lo que piensa nuestro compañeros. Obviamente es increíble poder vivirlo con aquellos con los que hemos crecido.
P: ¿Cómo se define como deportista? Tanto en sentido técnico como mentalidad.
R: Yo me defino como un perro de presa. Creo que soy completo, yo combino las facetas de tiro y rapidez. Creo que soy muy activo. Soy también muy visceral, me dejo guiar por las emociones. Eso es algo que tengo que ir controlando, cuando las emociones son positivas todo va genial, pero cuando no las cosas se tuercen un poco. Es algo que debo practicar. Me considero un jugador que mata por su equipo.
P: ¿Qué expectativas hay en Amiab y en la Selección?
R: En AMIAB tengo expectativas de ganarlo todo. Después se ganará o no. Hemos reforzado nuestra plantilla y tenemos un grupo increíble. Si se trabaja y se pule el talento podemos llegar a conseguirlo todo. Todos los años empiezas con la mentalidad de ganar todo, cuando acaba haces un análisis personal y ves en qué te has equivocado. Pero creo que somos candidatos a ganarlo todo y vamos a por ello. Sobre el futuro, tengo contrato para dos años. Renové hace poquito. Amiab es mi familia y mis colores, no me planteo estar en otro equipo. El día que finalice mi contrato se verá, la vida es muy larga. Pero de momento lucho por los colores que llevo en el pecho.
P: ¿Hay algo que sea crucial para rendir sobre la pista? ¿Algo que sea indispensable en el sentido anímico?
R: Son muchas cosas. Al final te das cuenta de que eso que dices debe dejar de existir. Los condicionantes no pueden ser así, porque el día que no lo tengas y juegues una final no es viable. No puedes no estar bien por no tener algo que tu mente cree que necesita. Creo que lo único que necesito es el trabajo mental diario. En el último europeo estuve todos los días repitiéndome mentalmente «hazlo, sin miedo«. A día de hoy, lo único que necesito es concienciar a mi cabeza de que vaya bien, vaya mal, falle o no, tengo que jugar sin miedo. Porque si me dejo guiar por factores del juego me condicionará, y en un equipo como el Amiab no te lo puedes permitir. Lo único que necesitas es una frase que te motive y te recuerde quién eres.
P: Siempre nos gusta tratar la estrecha relación que existe entre el deporte y la salud mental. ¿Cuál es su reflexión sobre ello? ¿Cree que es una buena vía de escape?
R: No es que sea una vía de escape, es que creo que es muy necesario. La salud mental es algo de lo que se habla poco, pero cada vez más. Es una guerra invisible. No soy quien para meterme en la lucha de nadie, pero puedo decir que el deporte es una vía de escape brutal. Es un lugar seguro, en el que puedes sacar toda tu ira, puedes desfogarte, puedes encontrar tu casa y tu familia en deportes de equipo. También puede ser un pasatiempo o un hobby individual en el que solamente te tienes que superar a ti mismo. Te mantiene bien mental y físicamente, que todo va conectado. Si estás hecho un asco físicamente, puede que mentalmente no puedas estar en un punto óptimo, y viceversa. Yo creo que para todas aquellas personas que están pasando por una lucha interna que nadie ve, yo les daría el consejo de que lo probasen. Ya no hablamos solo de baloncesto, sino de cualquier deporte, ya sea nadar, correr o ir al gimnasio. Para desfogarte va muy bien e incluso puede hacer que encuentres tu vocación.
P: También le vemos muy activo en redes sociales. Registra más de 260.000 seguidores en TikTok y 60.000 en Instagram.
R: Si, estamos muy metidos. Creemos que el mensaje que damos es bueno. Combinamos la parte concienciadora con la humorística. Tenemos 260.000 seguidores en TikTok y 61.000 en Instagram. Creo que es importante que la gente vea las cartas que te tocan en la vida son unas, pero las formas en las que las juegas son distintas. También podemos llegar a ser felices. Cualquier duda la gente puede preguntarla, no es un tema tabú. Estamos para ayudar. También hacemos la parte humorística, ya sea un baile o un trend. Con eso damos a entender que a pesar de la discapacidad podemos llegar a hacer lo que hacen los demás. A lo mejor de una forma diferente, pero igualmente capaces. Ese mensaje bilateral está ayudando, cuando nos llegan mensajes de agradecimiento se valora mucho y sienta.
P: ¿Qué consejo le daría a alguien que esté empezando en este deporte? ¿Hay algo que le hubiera gustado saber en sus inicios?
R: Personalmente, el consejo que daría es que tengas mucha tolerancia a la hora de fallar. No hablo solo a nivel deportivo. También en la vida. Me estoy dando cuenta ahora de que la vida se trata de fallar, y de hecho estoy en un deporte que consiste en fallar. Daría como consejo que la gente se permita fallar y que disfrute del camino. La única forma de crecer es equivocarse. Todo saldrá bien con esfuerzo y dedicación, cada uno encontrará su lugar en el mundo siendo feliz y sin molestar a nadie.