Escrito por: Carlos Gómez
sábado, 22.11.2025
Es cierto que Alberto González tiene muchos haters, es decir, hay parte de la afición del Albacete que lanza críticas desmesuradas -a veces sin mucho fundamento- contra el actual técnico del Albacete Balompié. Ahora bien, en el día de ayer, en Canarias, Alberto dio motivos más que suficientes para que las críticas cayeran sobre su figura.
El principal motivo es la incomprensible decisión que llevó a cabo el Albacete en la portería. Diego Mariño venía de ser titular ante el Andorra, cosechando una portería a cero gracias a varias paradas de mérito. De hecho, el pasado miércoles salió a hablar ante los medios en la ciudad deportiva, todo hacía indicar que ayer repetiría titularidad, pero nada más lejos de la realidad. Alberto sorprendía alineando a Lizoain, que jugaba en su tierra natal. Las consecuencias tardaron un cuarto de hora en llegar, el portero canario erraba gravemente en los dos goles que recibió el Albacete en Gran Canaria.
En el primero, lo de siempre en los centros laterales, duda de si salir o no, duda de si blocar o despejar de puños. Ante la duda, pasó lo inevitable. El balón se paseó por el área del Albacete y Fuster remató de cabeza en el área pequeña. En el segundo gol, el portero dejaba un espacio importante en su palo para que Lukovic anotara el segundo.
Ayer, Alberto se equivocó. En rueda de prensa, cuando fue preguntado por el tema, alegó que la decisión también se debía a «otras causas que tienen que ver con el manejo del vestuario, que hacen que todos estén contentos y enchufados». Viendo que no hay motivos físicos para alinear a uno o a otro, sería complicado decir que Lizoain fue titular por jugar en su tierra, cosa que ya se ha comentado en redes sociales. De ser así, el error de Alberto es aún mayor.