Esta mañana Jon Morcillo ha atendido a los medios de comunicación en la sala de prensa de la Ciudad Deportiva ‘Andrés Iniesta’. El extremo del Albacete Balompié ha hablado en la semana previa al encuentro contra el Andorra y ha expresado sus sensaciones.
“Sabíamos que iba a ser un partido complicado, lo estuvimos hablando durante toda la semana. Es un campo donde todo pasa muy rápido, pequeño, con la gente que aprieta mucho. Era un encuentro diferente a lo que solemos vivir. Cuando metes dos goles y pierdes te quedas con una sensación amarga, pero debemos corregir cosas que nos hicieron daño, tanto en la salida de balón como en el medio campo, donde no terminamos de conectar con la parte de arriba. Los penaltis son acciones rápidas que no podemos controlar, así que hay que pasarlas cuanto antes para que no nos afecten este fin de semana.”
“Han sido solo dos partidos, pero hay muchos jugadores en el equipo. Veníamos del encuentro en Castellón, esa semana no entrené por unas molestias que arrastraba y decidieron que lo mejor era que no participara. El equipo funcionó bien, sacó tres puntos importantísimos y el míster decidió seguir con los mismos, algo totalmente correcto. Lazo es un grandísimo jugador, igual que Valverde, que también puede jugar ahí. Somos muchos arriba y todos importantes. Si no estoy bien, me tocará ayudar desde otra posición o desde el banquillo. Mi objetivo es jugar, pero sobre todo ayudar al equipo y trabajar para mantenerme en el once.”
“Superar lo del año pasado. Al final, a estas alturas llevo más que entonces. El curso pasado terminé muy bien, aunque me costó encontrarme. Este año me siento más incómodo en el campo, los rivales me enciman más y tengo menos espacios. El otro día en Ipurua no saqué ni un centro, algo rarísimo en mí. Intento, junto al equipo, recuperar esa versión que ayudará a estar más arriba.”
“Si te enfocas demasiado en eso, le das vueltas a cosas que quizá no las tienen. Todos sabemos cómo es esta liga: si hubiéramos ganado el otro día, todo sería diferente, pero ahora estamos a dos puntos. Esto es una carrera de fondo. Todos los partidos son ganables y perdibles, y trabajamos para ganar cada semana. Queremos que la gente se enganche, que disfrute y que el equipo pelee arriba, porque estar en un club que gana y compite por el ascenso es una sensación increíble.”
“Al final son dinámicas. Tuvimos una muy buena en la que apenas encajamos goles y ganamos más partidos. Ahora hemos entrado en un momento en el que no logramos enlazar dos victorias seguidas, y nos falta ese plus para dar el salto. Nos está faltando esa victoria que nos enganche y nos dé confianza, que nos permita jugar sueltos y sin presión. Tenemos gente joven y eso puede influir, pero trabajamos para encontrar esa consistencia y vernos arriba.”
“La estuvimos viendo todos juntos en la enfermería y casi la celebramos. Cuando quedaba la bola del Tenerife, dijimos: ‘A que nos toca’. Y al no final salió. Era un viaje complicado, porque luego jugamos un viernes en Burgos, pero nos ha tocado un rival de nuestra categoría, a nuestro nivel. Nos servirá para seguir compitiendo, para medirnos y, por supuesto, iremos a ganarla.”
“La verdad que no lo sabía. Para esas cosas soy un poco despistado conmigo mismo, no suelo fijarme, pero me hace ilusión. Siempre he querido ser futbolista y cumplir 100 partidos en una categoría de élite como esta me enorgullece. Quiero seguir trabajando, sumando partidos y disfrutando del fútbol.”
“Estoy feliz aquí. Quiero ver al Alba lo más arriba posible y ojalá sea conmigo. No estoy pensando en renovaciones ni en nada de eso, porque creo que debo centrarme en el día a día. Si las dos partes llegan a un acuerdo, será cuando tenga que ser. Ahora mi objetivo es seguir disfrutando, encontrarme bien y ayudar al equipo a estar lo más arriba posible.”
“Sí, he hablado con él, lógicamente. Con Martón tengo muy buena relación, ya lo conocía antes de venir aquí. Solo hay que ponerse en su piel: estuvo feliz en Albacete, tenía buena relación con todos, pero al final sales de un equipo donde no juegas todo lo que te gustaría, algo entendible por quien tenía delante, como Kofane, que estaba imparable. Creo que cogió el partido con esa rabia de querer demostrar lo buen jugador que es, y le salió redondo: provocó un penalti, marcó un gol y estuvo en todas. Me dijo que solo intentaba dar lo mejor para su equipo y ganar el partido.”