Escrito por: 5 más el descuento
lunes, 24.11.2025
La temporada avanza y el Albacete Balompié se mueve en una frontera peligrosa: la de la ilusión contenida y la realidad clasificatoria. Con el equipo instalado en la zona media, el debate entre la afición es intenso: ¿está el Alba para mirar hacia arriba o para seguir pendiente, un año más, de la permanencia? Los resultados recientes en el Carlos Belmonte, con dos victorias consecutivas, han devuelto parte de la fe a un grupo que, sin embargo, pierde brillo a domicilio, donde sus prestaciones han caído de forma evidente.
El principal condicionante de cualquier análisis es su debilidad defensiva. El Albacete es uno de los conjuntos más goleados de LaLiga Hypermotion y eso, en un campeonato tan ajustado, pesa como una losa. Los de Alberto González han demostrado capacidad para competir, pero también una facilidad desconcertante para encajar goles que complica cualquier aspiración ambiciosa. Mientras esa fragilidad no se solvente, pensar en play-off es más un deseo que una posibilidad sólida.
Y como si el calendario quisiera aclarar el panorama, el próximo sábado llega al Belmonte un examen de máxima exigencia: el Deportivo de La Coruña, uno de los grandes favoritos al ascenso y el mejor visitante del campeonato. Tras caer en Gran Canaria frente al líder, Las Palmas, el Alba se medirá ahora al otro gigante del momento. El Depor no solo pondrá a prueba la mejora del equipo en casa; también puede marcar de forma definitiva hacia dónde debe mirar la temporada.
Una victoria permitiría alimentar el sueño y engancharse a la parte noble. Una derrota, en cambio, reforzaría la idea de que al Alba le toca centrarse en su objetivo principal: salvar la categoría, crecer desde la solidez y solo entonces plantearse metas mayores.
El sábado, el Belmonte dictará sentencia. Y quizá también el futuro inmediato del proyecto.