Escrito por: Rodrigo Quero
miércoles, 19.11.2025
No hay dudas: Riki y Pacheco se han convertido en la pareja de mediocentros indiscutible del Albacete Balompié. Ya la pasada temporada, durante la segunda vuelta, se vio cómo Pacheco dio un paso adelante y, junto a Riki, ofrecieron al equipo un plus que se reflejó en un salto de calidad evidente sobre el césped.
Esta temporada había costado encontrar la fórmula para juntarlos, entre lesiones y rotaciones, pero este fin de semana quedó claro que cuando ambos están sobre el campo, el equipo cambia. La primera vez que partieron de inicio juntos en esta campaña, el Alba mostró una solidez notable, presionó mejor y jugó con mayor claridad y criterio.
Mientras tanto, otros jugadores como Javi Villar y Meléndez no han logrado aprovechar del todo las oportunidades que se les han dado cuando han estado disponibles. Por eso, la combinación de Riki y Pacheco se vuelve aún más esencial: control del centro del campo, equilibrio entre defensa y ataque y capacidad para generar juego con criterio.
Alberto González lo tiene claro: estos dos futbolistas fueron su “ojito derecho” la pasada temporada durante la segunda vuelta y, mientras estén en condiciones físicas, nadie parece capaz de arrebatarles su puesto. La pareja no solo aporta calidad, sino también estabilidad y seguridad a un Albacete que necesita referentes en cada línea del campo.
Con Riki y Pacheco al mando del mediocampo, el Alba tiene garantizado un punto de equilibrio que hace la vida más fácil al resto del equipo. La combinación perfecta que asegura que, cuando están juntos, el equipo se siente más fuerte, sólido y competitivo.