30 goles encajados en 18 partidos: el Albacete iguala el registro del Tenerife… que acabó descendiendo

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 16.12.2025

Los 30 goles encajados en 18 jornadas han encendido todas las alarmas en el Albacete. Son números de equipo que sufre y que, si no corrige pronto, le pueden meter de lleno en la pelea por el descenso.

La derrota ante el Málaga dejó otra mala noticia más allá del resultado: el Alba volvió a ser el equipo más goleado de la categoría y el primero en alcanzar la barrera de los 30 tantos en contra. Hablamos de una media de 1,6 goles encajados por partido, un ritmo difícilmente sostenible para un equipo que aspira, como mínimo, a no pasar apuros serios.

El espejo de la temporada pasada

Si se mira al curso anterior, el dato todavía asusta más. El único equipo que a la altura de la jornada 18 había recibido 30 goles era el Tenerife… y terminó descendiendo. Ni siquiera el Cartagena, que acabó como colista y como defensa más goleada con 78 tantos encajados al final de la liga, había llegado entonces a esa treintena.

El contraste con la parte alta también es demoledor: el Elche, que terminó ascendiendo, solo encajó 34 goles en toda la temporada. El Albacete está ya muy cerca de esa cifra habiendo disputado solo 18 jornadas, con tres partidos aún por delante para cerrar la primera vuelta.

Es cierto que este Alba tiene más pegada que aquel Cartagena o que el propio Tenerife del año pasado. El equipo marca, genera ocasiones y tiene futbolistas con gol, algo que suele marcar diferencias en la zona baja.

Sin embargo, encajar tanto complica cualquier plan. Por muy bien que esté el equipo de medio campo hacia adelante, sostener un proyecto sobre un promedio de más de gol y medio en contra por partido es jugar constantemente al límite, siempre obligado a marcar dos o tres tantos para ganar.

El problema se agrava si se tiene en cuenta el contexto actual de la plantilla. La baja de Pepe Sánchez, uno de los centrales más fiables del equipo, deja a Alberto González sin su referencia más sólida atrás justo cuando más falta hace cerrar la portería.

El reto inmediato pasa por ajustar al máximo todos los mecanismos defensivos: menos concesiones en área propia, más concentración en los balones laterales y menos errores individuales. Si el Albacete quiere que la clasificación no se convierta en una amenaza real, el primer paso es sencillo de decir y muy difícil de ejecutar: dejar de encajar tanto. Solo así los goles a favor empezarán a valer puntos de verdad.