Escrito por: Rodrigo Quero
martes, 16.12.2025
Alberto González ha cambiado el gesto en apenas unos días. De la cara seria tras la derrota ante el Málaga ha pasado a una rueda de prensa con sonrisa y mensaje de optimismo antes de recibir al Celta en Copa.
En la previa del duelo copero de este miércoles, el técnico del Albacete se presentó ante los medios con una imagen muy distinta a la del domingo. Donde entonces se le vio serio, preocupado e incluso decepcionado, hoy apareció más relajado y animado, dejando claro que quiere pasar página cuanto antes.
Al ser preguntado directamente por cómo se encontraba, Alberto respondió con una frase que lo dice todo: “Yo estoy espectacular, estoy ilusionado con el partido que nos viene y deseando que llegue para poder terminar de resarcirnos del partido del domingo”.
El entrenador admitió que el choque frente al Málaga fue especialmente duro en lo personal. Recordó que se trataba de un encuentro muy especial para él, al ser el equipo de su ciudad y el que sigue “toda su gente” y “todo su pueblo”.
“He aprendido a perder en el fútbol y sé perder, pero es verdad que me importa lo que transmite mi equipo”, explicó, al tiempo que reconocía que la segunda parte no se pareció en nada a lo que él quiere ver sobre el césped.
Más que señalar a los 45 minutos completos tras el descanso, Alberto puso el foco en ese tramo fatídico en el que el Alba dejó escapar un partido que había empezado muy bien. “Estaba bastante dolido con el partido porque no me gustó la imagen que transmitió mi equipo en la segunda parte, una vez que habíamos hecho una primera parte muy seria, muy buena. Más que la segunda parte entera, fueron esos veinte minutos donde tiramos un partido que era ilusionante para nosotros”, reconoció.
Pese al mal momento de resultados y a una dinámica irregular en liga, el mensaje que quiso trasladar fue de confianza y energía renovada. “Espectacular” e “ilusionado” fueron las dos palabras que más repitió, subrayando que ve el partido de Copa como una oportunidad para resarcirse y cambiar inercias.
El equipo no atraviesa su mejor racha, pero el técnico ha decidido resetear y agarrarse a lo que viene por delante. Con el Celta como primer examen inmediato, Alberto se presenta con una sonrisa y un mensaje claro: cree en el grupo y en la capacidad del Alba para reaccionar.