Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 20.12.2025
Parece que Alberto González ha dado con el click de la plantilla, al menos momentáneamente. El miércoles contra el Celta volvió a sacar defensa de cinco con el 5-4-1 y volvió a dar sus frutos: pase a la siguiente ronda y victoria ante un Primera División, aunque tiene sus matices. El equipo empezó con defensa de cinco y terminó con defensa de cuatro, y a Alberto le salió a la perfección. Con defensa de cinco el equipo fue sólido, pero cuando el Celta remontó el partido, Alberto tuvo que realizar el cambio de esquema al 4-4-2 y le salió de maravilla.
La defensa de cinco ya es una realidad. Siempre que se ha jugado con el 5-4-1 de inicio esta temporada, el equipo ha logrado ganar: la primera muestra clara llegó este curso en la jornada 5 ante el Valladolid: línea de cinco atrás, portería a cero y victoria por 2-0. La fórmula quedó aparcada en el once inicial durante varias semanas, pero reapareció en Butarque en Copa frente al Leganés y se consolidó en El Plantío ante el Burgos. El pasado miércoles la volvió a aplicar y el equipo venció pese a que fue remontado y tuvo que cambiar de esquema.
La afición ya pide mantener este esquema y es que el equipo con cinco defensas gana en todos los aspectos. A nivel defensivo el equipo es mucho más sólido y en ataque sigue generando mucho peligro a través de transiciones. Pero más allá del nivel general del equipo, esta formación mejora a muchos jugadores.
La defensa es mucho más sólida porque los centrales están más protegidos. Carlos Neva, que no es central como tal y que en línea de cuatro sufre más, con otros dos centrales acompañando se siente mucho más cómodo, al igual que Javi Moreno, que en línea de cuatro sufre más, pero acompañado de otros dos centrales es mucho más fiable.
A mencionar el gran partido de Javi Villa como central contra el Celta: hizo un gran partido y en esa posición, con su gran salida de balón, se vieron los mejores minutos de Javi con la camiseta del Alba.
Los carrileros también elevan su nivel. Jogo a nivel defensivo le cuesta más, pero al estar protegido puede subir al ataque sin resguardar tanto su espalda, mientras que Lorenzo Aguado o Gámez son dos todoterrenos y al poder subir la banda sin precaución en ataque le dan mucho al equipo.
Por último, el doble pivote en el centro del campo también está más protegido y tienen más libertad. Capi volvió a dejar una hora de juego tremendamente buena, casi se estrena como goleador, pero más allá de ese balón que dio a la madera, dio criterio y siempre jugando de manera correcta sin complicaciones.
El equipo gana por todos lados. Ahora Alberto tendrá que decidir si cambia definitivamente a este esquema o si mantiene el 4-4-2 dependiendo de los partidos. De momento ha jugado con línea de 5 en partidos donde a priori a nivel defensivo el equipo iba a estar más exigido, así que veremos si contra el Granada, que es un rival directo, vuelve a apostar de inicio por esa línea de cinco o si sale con el clásico 4-4-2 de Alberto.