Escrito por: 5 más el descuento
sábado, 27.12.2025
El nombre de Jon Morcillo vuelve a situarse en el centro del mercado invernal. El atacante del Albacete Balompié es uno de los futbolistas más cotizados de la categoría y el Almería ha irrumpido con fuerza en la carrera por hacerse con sus servicios, consciente de que el tiempo juega a favor… y en contra del club manchego.
El escenario es claro: Morcillo finaliza contrato el próximo mes de junio y, en caso de no renovar, podrá marcharse gratis a otro club. Ante esa tesitura, el Alba contempla seriamente la opción de una venta en enero, siempre que la oferta ronde una cifra asumible, situada entre los 2 y 3 millones de euros. Una cantidad que permitiría al club ingresar ahora por uno de sus grandes activos deportivos y evitar una salida a coste cero dentro de seis meses.
El Almería no está solo en la puja. Real Oviedo, Deportivo Alavés e incluso el Athletic Club han mostrado interés en el extremo vasco, cuyo rendimiento y experiencia en Segunda no han pasado desapercibidos. Pese a los numerosos cantos de sirena, Morcillo ha optado por el silencio público, manteniendo una actitud profesional y ajena al ruido del mercado.
Mientras tanto, en las oficinas del Carlos Belmonte se trabaja con un objetivo claro: reforzar la defensa, la línea más debilitada del equipo en esta primera vuelta. Y es ahí donde se abre una hipótesis con dos nombres del conjunto indálico: Aridane Hernández y Edgar González, centrales contrastados, con experiencia y un perfil que podría encajar tanto en lo táctico para Alberto González como en lo económico para Toché.
No se descarta que una eventual salida de Morcillo pueda abrir la puerta a una operación cruzada, en la que el Alba logre reforzar su zaga con futbolistas hechos y listos para competir desde el primer día de enero. En paralelo, el club sigue trabajando en otros frentes, como la posible vuelta de Pablo Sáenz desde el Granada para apuntalar las bandas.
A día de hoy, las líneas maestras del mercado del Albacete están marcadas: decidir el futuro de Morcillo, apuntalar la defensa y añadir piezas con garantías para una segunda vuelta que se antoja clave. El mercado apenas asoma, pero en el Belmonte ya se juega una partida decisiva.