Escrito por: Rodrigo Quero
sábado, 06.12.2025
Luis Miguel Ramis volverá a cruzarse en el camino del Albacete este lunes, aunque no podrá sentarse en el banquillo del Burgos por sanción. El técnico catalán, muy querido en el Carlos Belmonte por aquella temporada 2018/19 en la que el equipo se quedó a un paso del ascenso a Primera, vive ahora en El Plantío una campaña que recuerda mucho a la que firmó con el Alba: un Burgos en la parte alta, competitivo y reconocible, frente a un Albacete instalado en la zona media-baja y necesitado de puntos.
Ramis dirige a un Burgos sólido, con una propuesta similar a la que ya mostró tanto en Albacete como más tarde en Tenerife: bloque intenso, buena organización defensiva y mucha claridad para explotar sus momentos en área contraria. El partido de la jornada 17 enfrentará dos realidades distintas: la de un conjunto burgalés que mira hacia arriba y la de un Alba que quiere consolidar las buenas sensaciones dejadas en Copa ante el Leganés para alejarse de la zona roja.
Sin embargo, el reencuentro no será completo. El entrenador catalán fue expulsado con roja directa en la jornada 15, ante el Racing, por salir de su área técnica y protestar de forma airada una decisión arbitral, lo que le ha supuesto varios partidos de sanción. Ya se perdió el choque frente al Ceuta y tampoco podrá estar a pie de césped frente al Albacete, aunque sí vivirá el duelo muy de cerca y, previsiblemente, tendrá contacto con gente del club manchego, donde se le recuerda con enorme cariño.
Será, en cualquier caso, un Burgos–Albacete con mucho peso emocional: un técnico que dejó huella en el Belmonte, un Burgos que pelea por el playoff y un Alba que busca que la inyección anímica de la Copa se traduzca en puntos en Liga.