Morientes
Escrito por: 5 más el descuento
viernes, 05.12.2025
La victoria del Albacete Balompié en Butarque dejó una de las imágenes más emotivas de la jornada copera: la presencia en la grada del mítico delantero internacional Fernando Morientes, que no quiso perderse el debut en Copa del Rey de su sobrino Alberto Morientes, una de las joyas de la cantera albacetista.
Al término del encuentro, Morientes atendió a los micrófonos de CMM y dejó varias reflexiones cargadas de orgullo, emoción y claro mensaje de futuro para el propio jugador y para el proyecto del club.
“Acompañar a Alberto es muy especial para toda la familia”, confesó el exdelantero del Real Madrid y de la Selección Española, visiblemente emocionado.
El salto de Alberto desde el filial hasta debutar con el primer equipo ha sido seguido muy de cerca por Fernando, que conoce mejor que nadie lo difícil que es abrirse camino en el fútbol profesional. Por eso, ver al joven atacante vestido de blanco sobre el césped de Butarque supuso un momento simbólico para él.
Morientes, que defendió la camiseta del Albacete en los primeros compases de su carrera, también dejó un mensaje lleno de nostalgia:
“Ver una camiseta del Albacete con el apellido Morientes me trae muy buenos recuerdos”.
Una frase que conectó pasado y presente del club. Porque si Fernando dio sus primeros pasos en la élite desde la cantera del Alba, ahora es Alberto quien trata de seguir el mismo camino, con trabajo, dedicación y el respaldo del cuerpo técnico.
El exdelantero fue además contundente al hablar del modelo del club:
“El Alba tiene que nutrirse de la cantera”, afirmó, subrayando la importancia de apostar por los jóvenes talentos manchegos.
Su sobrino Alberto es precisamente uno de los mejores ejemplos de esta política: rendimiento creciente, comportamiento ejemplar y capacidad para llamar a la puerta del primer equipo.
Con su presencia y sus palabras, Morientes no sólo arropó a su sobrino, sino que también trasladó un mensaje claro de ilusión para el albacetismo: la cantera sigue viva, genera futbolistas preparados y, si se apuesta por ellos, pueden convertirse en piezas clave para el futuro del club.