A este Albacete no hay quien lo entienda

Escrito por: 5 más el descuento

domingo, 11.01.2026

El Albacete Balompié transita esta temporada por una auténtica encrucijada futbolística. Con la primera vuelta ya cerrada, los números del equipo de Alberto González dibujan un escenario tan contradictorio como inquietante, un retrato fiel de un Alba al que cuesta entender incluso desde dentro.

Los datos son demoledores y, al mismo tiempo, desconcertantes. El Albacete es el segundo equipo más goleado de la categoría, con 34 tantos encajados, una cifra propia de equipos en serios apuros. Sin embargo, y aquí llega el sinsentido, también es el segundo conjunto que más porterías a cero ha sumado en esta primera mitad del campeonato. Dos realidades opuestas conviviendo en un mismo vestuario.

Este contraste evidencia un equipo de extremos. Capaz de competir, sostenerse y cerrar partidos con solvencia defensiva… pero también de desconectarse por completo y encajar goles en cascada. El Alba no tiene término medio: o se muestra sólido y fiable, o se desangra sin remedio. Y ahí radica gran parte de su problema.

Mientras una parte de la afición sueña con el escaparate y la ilusión que supone medirse al Real Madrid en Copa del Rey, otra —quizá más pragmática— no aparta la vista de la clasificación liguera y del fantasma del descenso, que acecha a apenas unos puntos de distancia. Dos miradas distintas para un mismo equipo que camina sobre una fina línea.

La sensación general es de incertidumbre. Hay mimbres, hay momentos de buen fútbol, incluso argumentos para pensar que el equipo debería estar más arriba. Pero la irregularidad, los errores puntuales y la fragilidad en ciertos tramos han condenado al Alba a una posición incómoda.

Eso sí, queda toda una segunda vuelta por delante. Tiempo suficiente para corregir errores, encontrar regularidad y dar sentido a unos números que hoy parecen imposibles de explicar. La encrucijada está servida. El Albacete deberá decidir si mira hacia arriba con ambición… o si acaba atrapado en una pelea por la supervivencia que nadie desea en el Carlos Belmonte.