Escrito por: Rodrigo Quero
martes, 13.01.2026
El Real Madrid llega al Carlos Belmonte con un cambio de guion inesperado en el banquillo. El club blanco ha decidido destituir a Xabi Alonso tras la derrota en la final de la Supercopa de España y nombrar a Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador del primer equipo a solo unos días del duelo copero ante el Albacete.
El movimiento, de confirmarse, refleja que la cuerda estaba tensa en Chamartín. Más allá del “discurso” y de los plazos, el mensaje es evidente: el Real Madrid no estaba satisfecho con la dinámica reciente del equipo y ha optado por un volantazo en un momento delicadísimo del calendario, con una eliminatoria a partido único en un estadio que se llenará y con un rival que, aunque llega en horas bajas en Liga, se agarra a la Copa como una oportunidad de oro.
El relevo es Arbeloa, leyenda madridista y hasta ahora entrenador del Castilla. El técnico afrontará su primer examen en un contexto particular: estrenarse lejos del Bernabéu y en un escenario donde tiene más las de perder que las de ganar. Además, Arbeloa aterrizaría con un antecedente inmediato que no ayuda a bajar la presión: este pasado fin de semana, el Castilla ha sido goleado por 4-1 ante el Arenas de Getxo en Primera Federación.
Para el Albacete, el contexto lo cambia todo. El equipo necesita puntos en Liga, pero sabe que la Copa es otra historia. Ya lo demostró eliminando a un Primera como el Celta, y ahora el sueño es incluso mayor: repetir la épica ante uno de los gigantes del fútbol mundial, justo cuando llega herido y en plena transición. El Belmonte olerá a noche grande, y el Alba intentará aprovechar el ruido, la emoción y el escenario para “hurgar” en una herida que, por nombre, parece imposible de encontrar.
Será dificilísimo, pero en Copa —y con un Madrid estrenando entrenador— nada es completamente imposible.